“LA POBREZA ES UN MITO GENIAL”, PEDRO ASPE ARMELLA, EN FUNCIONES DE SECRETARIO DE HACIENDA.
Parece que está de moda hablar o del Chapo o del Piojo o del presidente de la República o de la pobreza y como ya hemos tratado sobre el Chapo y su espectacular y peliculesca fuga, del Piojo y su truene, ahora tocaremos el asunto de la mítica pobreza.
Recientemente se han difundido cifras sobre la citada pobreza y como es un programa estelar de la administración Peña y dado que su imagen está muy débil, con poca aceptación social y ya se terminó el primer semestre de este año 2015, es tema obligado hablar de las cifras de este “flagelo social”.
Hay cifras para todos los gustos, colores y sabores y en cuanto las cantidades absolutas, no existe coincidencia, pues porque es imposible que la haya – de haber y de encontrar -; son varias y muy diversas las agencias e instituciones tanto del sector público como del privado que realizan estudios sobre la pobreza, la miden, la cuantifican, valoran y hacen sus pronósticos, mas existe un dato conceptual, cuantitativo en el cual todas las instituciones, agencias y organismos coinciden: aumentó.
Para algunas agencias-instituciones públicas y privadas se incrementó y más del 52% de la población nacional – ahora ya somos 120 millones de habitantes, según CONAPO e INEGI – está en el umbral y dentro de los intervalos y deciles de la pobreza y de la miseria. Y esta valoración es para espantarse y/o asombrarse.
El CONEVAL – Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social – encontró que la tasa de pobreza general en México, en 2014, se elevó a 46.2% de la población – 55millones, 300 mil personas, en 2012, un aumento de 2 millones de personas. El aumento se produjo, a pesar de que el Producto Interno Bruto aumentó en 3.9, en 2012; 1.4, en 2013 y 2.1, en 2014. La tasa de la pobreza en nuestro país cayó de su punto más alto a mediados de la década de los 90s, conforme el PIB crecía de manera constante, sin embargo, el reciente aumento de las cifras de la pobreza se produjo incluso cuando el PIB per cápita continuó aumentando. De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, creció en 5.4, entre 2012 y 2014 y alcanzó 17 mil 710 dólares, en comparación con 4 mil 541 dólares.
Oficialmente la línea de la pobreza en nuestro país se estableció en un ingreso mensual de 2 mil542.13 pesos en las zonas urbanas, lo que equivale al costo por persona de una canasta básica mensual de bienes. En las zonas rurales se fijó en mil 614.65 pesos. La caída de los ingresos familiares es, en gran parte, la causa por la que aumenta la tasa de la pobreza.
El CONEVAL evalúa seis necesidades básicas: educación, acceso a los cuidados de la salud, acceso a la seguridad social, calidad de vivienda, servicios básicos en el hogar y acceso a alimentos. Si no fuera por los programas sociales, la tasa de la pobreza general sería del 48.3% y la pobreza extrema subiría 11.8%.
¿Dónde está el problema?
Como dijo Bill Clinton… ¡Es la economía, tonto! Si el desempleo es superior al reciente pasado – 3 años – , aumentó el trabajo informal, el mercado interno está débil, no hay ahorro, las cifras de la inflación oficial dicen una cosa, pero la realidad indica otra, el dólar está por las nubes y el peso aumentó casi un 45% de su valor en menos de un año y los salarios están rígidamente controlados, es natural, lógico que, a pesar de los programas sociales, se haya incrementado la pobreza.
Mas hay algo que debemos interrogar: ¿Qué es la pobreza? ¿Qué indicadores la integran? ¿Qué es la miseria? ¿Qué indicadores la conforman? ¿Con qué instrumentos la miden y evalúan? Esas respuestas deben ser unívocas y todos los organismos deben utilizar la misma medida y el mismo valor.
Todos meten su cuchara en el asunto de la pobreza… ¡Hasta el índice de Gini!
Y curiosamente, somos un país en donde vive y trabaja el segundo hombre más rico del mundo y con unos 20 ciudadanos mexicanos dentro de los más ricos del mundo. ¡Ah! Pero también, con una clase Media que se está achicando y empobreciendo.
Se está dando una mayor concentración de la riqueza en muy pocas manos, en muy pocos deciles – o uno solo y sólo – que tiene el 90/85%v de la riqueza que se produce y el 90% o más, con el 10/15, que se distribuye en una clase Media reducida y empobrecida y una pobreza y una miseria, galopantes.
Para terminar, todo parece indicar que el gobierno de la República está teniendo resultados no deseados de su Cruzada contra el hambre. Está haciendo al revés de la sentencia china: Dando de comer y no enseñando a pescar.
Se están manifestando criterios diferentes y ahora, todo parece indicar que, se cambiará la política pública para favorecer la creación de empleos, del tipo que sea, primero, informal, formal, temporal, etc., pues aunque es un círculo vicioso y debe romperse en alguna parte: es más sensato que un ciudadano trabaje a que se le dé de comer. Y los programas públicos deben ser complementarios y no sustitutivos.






















