¿QUÉ  FUTURA  ACTITUD TOMARÁ EL ESTADO MEXICANO?
En los primeros días de octubre en el estado de Coahuila sucedieron cosas que deben hacernos ver la magnitud del problema que hay en algunos estados  de la República. Por un lado el asesinato del hijo de Humberto Moreira, ex gobernador del estado de Coahuila y expresidente del PRI, y por otro lado la muerte e Heriberto Lazcano, el Lazca, en un enfrentamiento con la Marina, en un pueblo llamado Progreso de esa entidad; poco después, el robo del cuerpo de esta capo, que se encontraba en una funeraria donde estaba depositado el cadáver porque el servicio médico forense no tiene morgue en esos lugares.

José Eduardo Moreira Rodríguez, el hijo mayor del exgobernador coahuilense, fue ejecutado en un municipio de Coahuila y esto suscitó una serie de reacciones no solo dentro de la familia Moreira sino también en la población de esa entidad federativa. Por un lado el exabrupto de la viuda, que es natural en esas  circunstancias trágicas, muestra de 8n distanciamiento dentro de la misma familia. Se trata del cacicazgo de Humberto Moreira, quien llegó también a ser el dirigente nacional del PRI y con la facilidad de imponer como candidato  y después como gobernador a su hermano Rubén Moreira. José Eduardo Moreira era funcionario del estado que gobierna su tío y era parte de un clan que se había apoderado del poder en la entidad.


Se dice que un capo de Los Zetas decidió tomar venganza contra la familia Moreira porque había sido ultimado un sobrino suyo, lo que suscitó que aparecieran una mantas en una parte del estado de Coahuila en el que se hablaba  de una venganza familiar, un sobrino por otro sobrino; eso es lo que en efecto decían las mantas que aparecieron en ciudad Acuña.

Alejandro Treviño Chávez, sobrino del capo de la región, había sido ultimado el mismo 3 de octubre en Piedras Negras, municipio cercano a ciudad Acuña. Y la teoría que se deriva de las mantas mencionadas es que iba familia por familia, es decir, encontrar una venganza equivalente a la muerte del sobrino del capo. El asesinato del joven funcionario hizo que el gobierno federal enviara a la plana mayor de su equipo de seguridad para buscar al autor  de este homicidio, lo que ha suscitado una serie de reacciones, preguntando por qué cuando se trata de un joven cercano a la clase gobernante se hace un esfuerzo por encontrar a los responsables, y no así cuando las personas no son de esa misma altura política.

La muerte de El Lazca fue circunstancial: había un partido de beisbol en un pueblo y, al darse cuenta la  gente que había personal con armas de alto poder, alguien dio aviso a las autoridades y la Marina se acercó a ver de qué se trataba. Cuando llegaron los recibieron  con granadas y, en la balacera que si8guió, murió El Lazca. Se hicieron algunas de las pruebas periciales, pruebas dactilares, tipo de sangre, en fin, algunas fotografías con la idea de tratar de identificarlo, que fueron enviadas a México. Podo después se dieron cuenta de que se trataba de El Lazca, cuyos datos se encontraban en ese archivo. Ya que habían sido miembro del ejército del que había desertado. Fue cuando empezó a darse la noticia de que el cadáver se encontraba  en una funeraria local. Un grupo armado. Enmascarado robó los cadáveres de los zetas caídos y desaparecieron. Sin embargo, se confirmó por las fotografías y pruebas dactilares que se trataba de El Lazca.

Esto preocupa porque demuestra la forma tan fácil que tiene las organizaciones criminales de moverse en el estado de Coahuila. Han empezado a hacerse especulaciones de que haya habido una protección que posiblemente se acabó cuando un hermano le hereda a otro la gubernatura, y posiblemente hubo en algún momento protección o por lo menos simulación de parte de las autoridades estatales para tolerar las actividades de los capos.

No deja de ser una serie de eventos que hacen pensar que el problema de la corrupción gubernamental y del poderío de los capos es tan grande que el estado está perdiendo  mucho territorio en manos de estas organizaciones criminales. Aquí es pertinente pensar cuál debe ser la actitud del nuevo gobierno federal después del 1 de diciembre: Apretar a los estados para evitar el contubernio con las organizaciones criminales, seguir al lucha frontal contra los cárteles o cambiar la forma de guerra al narcotráfico en una forma  que pueda tomar diferencia y ser más efectiva que lo que ha habido hasta ahora.