La sociedad únicamente es testigo, pero protagonistas final, de la lucha mediática entre el Estado mexicano y las huestes de la llamada Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, particularmente de los estados de Guerrero, Oaxaca y Michoacán.

Actualmente existe el conflicto permanente, sistemático contra el Estado y sus políticas: Ahora es la cuestión de la aplicación de la reforma educativa – sostenida por el Estado, por una parte – y por la otra, su férrea oposición a ella – la CNTE -. Siendo realista y hasta utilitarista, pragmático y hasta ecléctico, es una derrota firme de la CNTE. Es realmente imposible que la eche abajo, que logre su no aplicación, su abolición, su cancelación.

Tal vez, en la óptica de la razón inmediata, de lo necesario para ese momento, podrá cederse en cuestiones no sustantivas, y de definición de momento, útil, ni moral o amoral. Sólo necesarias. Pero la decisión del Estado, respaldada por la sociedad y sus sectores, no cambiará, no habrá cambio.
Pero entonces, ¿qué sucede?

Es imposible que la CNTE sea tan visceral, que no haya visto el campo de batalla y sus consecuencias. Luego ent9nces, por qué sigue en ella.
Es imposible que el Estado no sepa las acciones, todas previsibles, de la CNTE; es imposible que el Estado carezca de información sobre los liderazgos de la CNTE y des sus corrientes de financiamiento, luego entonces, por qué esa actitud de ceder y es imposible, también, que el Estado ceda y no use su autoridad, que no es sinónimo de represión y que, visiblemente, se rompa el Estado de Derecho, su violen las leyes de convivencia y crezca la impunidad ante las conductas totalmente delictivas de los líderes y de las huestes de la CNTE.
Debe existir, haber, y ser, una razón en cada lado para estos comportamientos, estos escenarios.
Si la CNTE dice, que en Michoacán se “consiguió estabilidad para 23 mil >maestros>”, d debemos preguntar al Estado y al o a los secretarios del ramo, por qué esta situación atípica, anómala” y así, con ese mismo perfil están en Oaxaca, en Guerrero y, además, por qué se permitió y, sobre todo, actuar, llamar y sancionar. NO se puede dejar pasar y dejar ser.
En la luchas mediática poselectoral se dieron declaraciones rimbombantes. De un lado, el oficial, la reforma educativa (la evaluación a los docentes), va, llueve o truene; otra, en 6 meses, una respuesta de carácter; del lado de la CNTE, la respuesta: “Llueve o truene la lucha contra la reforma educativa sigue”.
La CNTE, en la cuenca de la pobreza – Michoacán, Oaxaca y Guerrero, se opuso violenta y vandálicamente, a la aplicación de la evaluación para selección de los maestros y en su movimiento de la semana pasada la CNTE exigió la solución a 11 puntos, entre ellos estos tres imposibles: la “aparición” de los 43 normalistas desaparecidos, la cancelación-abolición definitiva de la evaluación magisterial y la liberación de los presos políticos.

¿Por qué esperar seis meses? ¿Al inicio de la segunda mitad del sexenio y funciones de la nueva legislatura federal? ¿Habrá cambio en su política pública en la parte final de la administración? ¿El movimiento de la CNTE es distracción política?

Cómo saberlo.