Dado que hablar de las peculiaridades de la pasada elección federal intermedia está de moda, hoy me fusilaré a Jorge G. Castañeda Gutman, en su columna SEGUNDA VUELTA, publicada en MILENIO, diario, en su edición del día lunes 15 del presente…
“Las conclusiones sobre los comicios del domingo pasado ya han sido sacadas por la comentocracia y los especialistas. Se perfilaron tendencias evidentes: el gobierno conservó y amplió su mayoría en la Cámara de Diputados; los independientes tuvieron éxitos notables; MORENA logró más o menos lo que se proponía; PAN y PRD sufrieron descalabros. Pero quizá la lección más significativa fue la dispersión del voto.
La gente votó en una proporción superior a lo acostumbrada en comicios intermedios. Pero en lugar de concentrar su voto en los principales partidos – PRI, y PAN o en tres de ellos – PRI, PAN y PRD -, PRI y PAN apenas superaron 50 por ciento de los votantes, y los tres juntos apenas el 60 por ciento. Los pequeños partidos se llevaron lo demás. Esto no augura nada bueno, pero existe un remedio sencillo.
No augura nada bueno porque la dispersión se manifestó cada vez que la gente tuvo cómo expresar su rechazo: ya sea por independientes, por partidos nuevos -MORENA, Encuentro Social -, por el Verde para los despistados. Esto seguirá sucediendo. En la elección presidencial de 2018 podemos amanecer con un presidente electo por la cuarta parte del electorado, que representa las dos terceras partes del padrón. La solución es la Segunda Vuelta, sobre todo que sobrarán independientes: Neri Vela, Margarita Zavala, Miguel Ángel mancera, algún futbolista, una cantante y tres “activistas” de las Lomas.
Por lo menos, en cargos ejecutivos, la segunda vuelta obliga a concentrar el voto, a pesar de la dispersión en la primera. Solo permanecen dos en la contienda, y por definición uno obtiene más del 50 por ciento. Los tres partidos la rechazan: el PAN ha sido sensato y lo ha considerado con seriedad. El PRI se opone porque cree que le echarían montón, y el PRD antes, y MORENA ahora, se niegan a aprobarla por la misma razón. Si entienden que la dispersión será más dañina que la segunda vuelta, quizá cambien de opinión.
Esto no resolvería el problema de las elecciones legislativas. De introducirse la segunda vuelta en esas votaciones, se correría el riesgo no sólo de acabar con la dispersión, sino con la representación legislativa de los partidos pequeños. Conservarían sus registros gracias a sus votos en la elección presidencial, pero no contarían con diputados ni senadores. No es buena la idea, aunque también para ellos hay antídoto. Pero si queremos evitar la dispersión – hay razones para hacerlo – no hay que com0’pliocarnos demasiado buscando soluciones milagrosas. Ahí está: la segunda vuelta.”
Y como Michoacán se cuece aparte, entremos al “”Iba usted a creer”…
¿Iba usted a creer que el gobierno y los políticos en el gobierno se mezclarían con la delincuencia organizada? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que circularían videos y audio incriminando, socialmente a gente bien y familiares de políticos? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que meterían a la cárcel a políticos? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que los detendrían por delitos minúsculos y saldrían? Y ya ve…así fue
¿Iba usted a creer que muchos asesinaros serían entre sí – grupos delincuenciales y/o autodefensas y/o guardias comunitarios y no habría detenidos? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que acudirían a votar menos del 50% listado nominal? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que un candidato “sin partido” triunfaría en Morelia? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que el Verde sacaría muchos votos? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que Cuau Blanco ganara la presidencia de Cuernavaca? Y ya ve…así fue.
¿Iba usted a creer que al PRI le ganaran el pastel, con todo y cereza? Y ya ve…así fue
¿Iba usted a creer que Silvano le ganara al PRI? Y ya ve…así fue.
¿Va usted a creer que hubo Mano Negra en la atípica votación del pasado domingo? ¡Pronto lo sabremos!…por lo pronto ya están circulando las filtraciones de audios y videos.
¿Va usted a creer que siga la impugnación y se anule la elección del candidato a gobernador electo, por rebasar los topes de financiamiento de la campaña? Lo sabremos en casi 100 días.
¿Va usted a creer que las áreas jurisdiccionales – contable-financiera y jurídico electoral – se avienten ese “torito” de anular la elección y/o ratifiquen la constancia de Mayoría? No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla para saber si sí o si no actúan nuestras instituciones transparente, certeramente, legal, objetiva, independiente e imparcialmente.
¿Iba usted a creer que viviríamos en tensa paz e inquieta calma social? Y ya ve…así es, con o sin el Comisionado, todo sigue igual…
¡Aquí no pasa nada! Y si pasa… ¡eso no es nada!






















