Estas pasadas elecciones Federales intermedias, locales – para Michoacán y para el Distrito Federal – serán recordadas históricamente; en otras palabras, serán históricas.
Federalmente: 1.-Porque el pueblo, la sociedad nacional, aunque acudió a votar menos del 48%, mostró el rostro, la inclinación por la paz y la tranquilidad y fueron derrotados, por la “No Contest” las provocaciones de los heraldos de la violencia, de la confrontación, de las amenazas de sabotaje, de los malos presagiosa, agüeros y de los perversos deseos de que nos fuera mal como sociedad y como gobierno. En cerca de un 99% hubo tranquilidad y paz en el país.
2.-Porque la ciudadanía, a través del INE mostró toda su capacidad de organización y salió adelante; previó todo el menú de opciones y todo salió OK, con pequeños detallitos sobre la univocidad de datos y de coincidencias de cuentas en casillas y distritos, pero todo fue resuelto con la lógica administrativa y necesaria decisión. El INE recuperó un poco o un mucho de credibilidad y confiabilidad, en estos tiempos y escenario de incertidumbre y desconfianza.
3.-Por la presencia y efecto positivo y multiplicador de los candidatos independientes que en los lugares en los que se presentaron, en la mayoría, fueron positivos y resultaron ganadores, lo que posibilita creer-esperar indica buenos augurios para ellos en los futuros procesos electorales, federales y locales, y posiblemente una reflexión-evaluación de evaluación en los partidos políticos sobrevivientes.
4.-Fue un proceso muestra de competitividad político-partidista y signo de democracia. Sólo el que no quiera aceptar que vivimos en una democracia perfectible y en un régimen-formato de partidos, dudará de que en este proceso se dio ejemplo de democracia., de pluralidad partidista y diversidad ideológica.
5.-Fue la fecha en las que desaparecieron, formal y legalmente, dos partidos nacionales: Partido del Trabajo y Partido Humanista y se dio “Constancia de confirmación” a los partidos MORENA y Partido Encuentro Social.
6.-Sucedió alternancia partidista en 102 de los 300 Distrito Federales, poco más de un tercio y dentro de este cambio, se incorporó un diputado federal independiente: Sinaloa
7.-En el mosaico cromático partidista del país, una motita muy significativo se incorpora a esta policromía: Un gobernador independiente: Nuevo León, con Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco.
8.-Comparativamente, la votación tuvo mayor dispersión partidista y crecieron los abstencionistas y los votos nulos, signo inequívoco del cansancio, del hartazgo y desánimo de la ciudadanía en su relación con los partidos y del poco, o nulo, interés de ellos por resolver este distanciamiento y esta hondura de la separación antinatural entre partido y sociedad.
9.- El PRI se quedó en la orilla de tener la mayoría natural de diputados y se quedó en la orilla de construirla – con el PVEM -, pues tiene 203, propios por la vía electoral y 47 por la vía de la alianza con el PVEM: Total: 250. Le faltó uno.























