La campaña electoral que culminó con la elección del domingo pasado reveló rasgos inéditos para nuestra historia política contemporánea: la violencia se acercó al proceso electoral como nunca antes lo había hecho, desde hace casi una generación y se suponía que el México violento estaba guardado en el museo de los objetos sin uso.

El señor presidente de la República en su mensaje a la nación, en relación con la jornada electoral del domingo pasado expresó: “al votar hoy este día, los ciudadanos hemos expresado nuestra voluntad política por la vía de las instituciones, hemos dado cauce a nuestra pluralidad, a través de nuestro sistema democrático…sin embargo hubo quienes intentaron afectarla, incluso actos de violentos para desanimar a la población dado cauce a nuestra pluralidad a través de nuestro sistema democrático…millones de mexicanos acudimos a votar convencidos de que la democracia es el mejor camino para México”.

Las consecuencias son varias, que van desde los muertos – muchísimos entre candidatos, representantes de organizaciones políticas, auxiliares, personal diverso – un árbitro debilitado y un Estado como testigo y una sociedad temerosa, amiedada, escéptica y una oposición vandalizada, delincuencial fortalecida y a quien señalan como derrotada: la CNTE, la que envió en Oaxaca a su “BLOQUE OSCURO” a reventar la elección, y lo mismo realizó en Guerrero, con el instrumento-membrete de los padres de los 43 alumnos de Ayotzinapa, que hicieron y deshicieron ante la contemplación de las “fuerzas del orden”.

Muchos dicen que se derrotó a los vándalos, pero es un sofisma, una media verdad; ciertamente no se alteró demasiado el proceso, pero sí provocó en muchas, cientos de casillas, se instalaron y abrieran tarde, hasta tres horas más tarde y muchas de ellas, no abrieron; aun no se cuantifican los daños materiales, pero ahí están para la historia: (extraoficialmente)

Oaxaca: 13 detenidos en Tlapa y 14 casillas quemadas.

4100 integrantes de la CNTE actuaron en Oaxaca, además de quema de boletas.

Chiapas: robo de urnas y quema de casillas y boletas

Morelos: Quema de un funcionario electoral.

Operador del PRI asesinado en el municipio de Libres.

Querétaro: Robo de casillas y boletas electorales.

Puebla: Balean casa del alcalde de San Pedro Cholula.

Michoacán: No hay un recuento oficial.

Para la FEPADE: 56 detenidos en todo el país

42 están a disposición de la FEPADE.

115 averiguaciones previas: 90 provienen de la PGR e INE y 25 se realizaron en la fiscalía.

Pese a las palabras presidenciales el ambiente social y clima político están crispados. Hay malestar ciudadano. Hay decepción por el régimen democrático, todavía en construcción, pues la clase política en su conjunto no ha sido capaz de diseñar las instituciones que impulsen al país a niveles y escenarios democráticos consolidados. Falta despejar la incógnita si, con base en los resultados de estas elecciones, la administración Peña Nieto encontrará la brújula perdida.