Finalmente a casi siete años -, en forma tardía, pero no tanta, se hizo justicia en el caso de los detenidos por los granadazos del 15 de septiembre del 2008.

Un juez federal absolvió y ordenó la libertad de cuatro de los acusados de lanzar granadas durante la celebración del Grito de Independencia, en el Centro de la ciudad capital del estado; el juzgador considera que se demostró que fueron torturados y se les fabricaron las pruebas. (Tres de los detenidos e implicados fueron entregados por criminales a la PGR. Sus captores los señalaron como integrantes de los Zetas: Julio César Mondragón Mendoza, Juan Carlos Galeana y Alfredo Rosas Elicea. Se demostró que el día y hora de los hechos estaban en la ciudad y puerto de Lázaro Cárdenas).

En el transcurso de las investigaciones se conoció que el grupo responsable fue la Familia, con el objetivo de calentar la plaza y que las fuerzas federales lanzaran una ofensiva contra los Zetas, ya que éstos tenían el control de la mayor parte del estado de Michoacán.

El juzgado sexto de distrito de procesos penales federales en Jalisco, con sede en Puente Grande, resolvió la causa penal porque quedó plenamente demostrado, incluso con peritos de la PGR, que fueron sometidos a tortura, previos a que fueran localizados y presentados ante la SIEDO, donde en lugar de respetar sus derechos fundamentales, así como atender sus múltiples lesiones que presentaban, les fue tomada su declaración ministerial cuando aun se encontraban bajo los efectos de la tortura.

El juzgador se allegó un video donde se ve que fueron sometidos a una entrevista sin presencia de defensor en la que aceptaron su participación, lo que genera la nulidad de dicha confesión, así como las restantes pruebas que emanaron de la misma.

Esta resolución pareció no agradarle al expresidente de la República, Luis Felipe Calderón Hinojosa y se quejó amargamente del tipo de justicia que caracteriza a nuestro país: manipulable y cosa curiosa, él, en funciones de presidente de la República utilizó a las fuerzas de la PGR y de la policía Federal para sus intereses políticos: Dos – hasta tres – varas para aplicarla.

Ahora están las preguntas siguientes: ¿Quiénes fueron? ¿Quedarán sin castigo? ¿Los responsables de estas detenciones, tortura y fabricación de pruebas no serán llevados a juicio?

Unos juicios sobre la justicia:
“Si acaso se doblare la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino el de la misericordia”. Miguel de Cervantes Saavedra.
“Más que civilización, el pueblo necesita justicia”. P. Colleta.
“Una cualidad de la justicia que debemos a los otros, es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”. J. De la Bruyére.
NO olvidar que: “Administrar bien la justicia es señal de buen gobierno”.