Realmente está muy bueno el pleito, la guerra mediática entre J. Ascención Orihuela Bárcenas, candidato del partido revolucionario institucional a la titularidad del poder Ejecutivo de nuestro estado y el ex gobernador Leonel Godoy Rangel; los rectos, ganchos y opercuts están la orden y se están dando con todo.

Ahora es sensación del momento la carta abierta que el gobernador Godoy hace pública, dirigida al candidato a la gubernatura y la inicia así:

“En uso del derecho constitucional de defender mi honra y la de mi familia, le envío esta carta pública para manifestarle lo siguiente: En el transcurso de esta campaña electoral, usted y su partido, (PRI), han usado reiteradamente mi nombre para golpear al candidato a gobernador de mi partido (PRD), aprovechando que como figura mediática, hoy todo lo que usted dice es replicado por los medios de comunicación.

En cambio señor Orihuela, cuando yo fui gobernador del estado, jamás usé mi posición en su contra y/o la de su familia. Le expondré dos casos.

En el año 2009, cuando se dio la acción… (ES IMPORTANTE LO QUE LITERALMENTE DICE, PERO, PARA LA INTENCIÓN DE ESTAS LÍNEAS, ES MEJOR LO SIGUIENTE): “En el 2010, cuando conocí la intención de la Federación de detenerlo, Fui claro como gobernador ante las autoridades federales: Después del Michoacanazo, no estaría de acuerdo con otra detención arbitraria; tenían orden de aprehensión en su contra…”

Hagamos a un lado las denuncias y las quejas personales, sean o no ciertas.

Todo este vodevil y guerra mediática encierra un ejemplo de la doble vara de aplicación de la justicia.

¿Si se supone que la justicia es autónoma, soberana, por qué intervino el gobernador en turno?

¿Le corresponde al gobernador presumir la inocencia de una persona a la quien un juez, y en este caso, Federal, le dictó orden de aprehensión?

Leonel Godoy Rangel hizo uso de esas facultades meta constitucionales – de usos y costumbres que deben desaparecer – de entrometerse en un proceso judicial que iniciaba y aplicó la vara de la JUSTICVIA SELECTIVA, MOSTRANDO QUE AUNQUE SE DICE QUE VIVIMOS EN UN ESTADO DE DERECHO Y QUE SOMOS UNA SOCIEDAD DE LEYES. ESO ES VIRTUAL, ES SUPUESTO, ES UN SOFISMA, ES FALSO.

Él, Leonel Godoy Rangel, violó la Constitución Federal, y la local, y quebrantó el Estado de derecho, siendo en el estado el primero en estar obligado a cumplir la constitución y las leyes que de ella emanen. Ahí están sus dichos, que serían las pruebas.