En los medios castrenses hay indignación: El criminal Nemesio El Mencho Oceguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, le infligió una contundente derrota a las Fuerzas Armadas de México y a los cuerpos de seguridad en una batalla que involucró el 1 de mayo a cuatro estados.
El plan, al más alto nivel, era capturar al narcotraficante El Mencho, pero no sólo fracasó, sino que la respuesta paramilitar exhibió autoridades negligentes, ausentes e impotentes, exactamente lo contrario a la cacareada coordinación entre gobiernos lidereada por Enrique Peña Nieto, lo que supuestamente lo hacía distinto al panista Felipe Calderón.
La batalla del 1 de mayo se ve en las Fuerzas Armadas como lo que es: Una derrota del Estado a manos de la organización criminal, que abatió a seis soldados que viajaban en uno de los cuatro helicópteros atacados con sofisticado armamento, y que desquició amplias zonas de Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Colima, cuatro estados que están habitados por casi 20 millones de habitantes, poco menos de una quinta parte del territorio nacional.
¿Qué pasó ese día? ¿Quién o quiénes fallaron? ¿Por qué El Mencho, si estaba debidamente ubicado, logró evadirse del cerco policiaco-militar? ¿Por qué no se previó una respuesta que, por sus dimensiones, fue producto de una operación quirúrgica que no se improvisa ni puede ser diseñada por raterillos? ¿Por qué se intentó ocultar las bajas militares y en general los muertos que, al final, sumaron 15? No hay, hasta ahora, ninguna respuesta. Como casi todos los grandes capos del narcotráfico en México, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, primero fue un agricultor que vivió la pobreza antes de convertirse en traficante de drogas.
El líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación –y actualmente el criminal más buscado por las autoridades de México y Estados Unidos- comenzó sembrando aguacate para ganarse la vida en el municipio de Aguililla, Michoacán, en lo más árido de la zona de Tierra Caliente.
Pero la agricultura definitivamente no era el destino para este hombre que el pasado 1 de mayo fue responsable de una de las jornadas más violentas que se han registrado en este sexenio en el país.
Días de terror en los que incluso un helicóptero Cougar 1009 militar fue derribado con un lanzacohetes y provocó la muerte 6 soldados.
Fue entonces que “El Mencho”, un presunto narcotraficante que había mantenido un perfil bajo, acaparó de lleno los reflectores de las autoridades mexicanas y estadounidenses.
Hoy Oseguera Cervantes es señalado como objetivo nacional por parte del Estado mexicano y como cabeza de la organización criminal con mayor poder económico en el país, según el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Informes de inteligencia indican, que para completar el cuadro, los “jefes del (CNGJ), son “michoacanos”, una exención de los Valencia, grupo que también opero con bajo perfil, y que según la DEA introducía has 100 toneladas de cocaína al año a los Estados Unidos, hasta que se efectuó la “Operación” Milenio”, donde se detectó a los hermanos Luis y Armando Valencia, como presuntos líderes de este cártel michoacano y originario de Aguililla.
La próxima guerra que se avecina”, como la llamó el líder de La Resistencia, Ramiro Pozos González “El Molca” capturado hace unos días, es en Jalisco entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Luego que se dio a conocer la escisión de dichos grupos criminales, la violencia se ha desbordado en los límites con Zacatecas y Michoacán.
El 30 de enero del 2014, elementos del Ejército mexicano y de la Marina detuvieron esa mañana en Zapopan, Jalisco, a Rubén Oseguera González, alias “El Menchito” o “El Junior”, hijo de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Una fuente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que solicitó el anonimato, confirmó la detención y detalló que ésta se logró luego de un trabajo de inteligencia.
Efectivos militares identificaron un grupo sospechoso de camionetas con personas armadas. Los siguieron e investigaron durante un tiempo, y así dieron con la casa en donde se realizó esa mañana un operativo.
“El Mencho” quedo a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR) y fue trasladado a la Subprocuraduría Especializada en Investigaciones de la Delincuencia Organizada (Seido), en el Distrito Federal, junto con cuatro sujetos más que fueron capturados.
Al momento de su detención, los hombres tenían en su poder varias armas largas y dinero en efectivo.
En una rueda de prensa en Guadalajara, el secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Luis Carlos Nájera, dijo que estaban prevenidos ante la posibilidad de que el arresto, del que dijo no tener detalles, derivara en acciones violentas.
“Estamos en alerta y no descartamos acciones violentas del crimen organizado”, añadió el funcionario.
Esa mañana, durante el operativo que desplegaron elementos de la Sedena y de la Secretaría de Marina (Semar) para capturarlo, delincuentes incendiaron varios vehículos al oriente de la Zona metropolitana.
El diario jalisciense reportó que uno de ellos se encontraba en avenida El Colli y Periférico –un camión repartidor de leche–; otro más –una unidad del transporte público– sobre avenida Las Torres en Paraísos del Colli.
Hubo un tercer intento de incendio de camión del transporte público en la colonia Los Cajetes, en el cruce de Rosas y Sanzón; sujetos arrojaron una estopa encendida dentro de la unidad, pero lograron apagarla antes de que se quemara, informó la Policía de Zapopan.
Por su parte, el titular de la Fiscalía General del Estado, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, pidió a la ciudadanía guardar la calma y aseguró que la corporación trabaja en la búsqueda de los responsables y el regreso de la tranquilidad entre los ciudadanos.
Además, el funcionario agregó que no hay vialidades bloqueadas, por lo que la circulación vehicular opera con normalidad.
Horas después, el Gobierno del Jalisco informó, por medio de su cuenta de redes sociales, que alrededor de las diez de la mañana los operativos de seguridad en la Zona Metropolitana de Guadalajara habían terminado.
“Han terminado los operativos en ZMG. La ciudadanía puede volver a sus actividades con normalidad. Autoridades siguen pendientes”, señalaron.
¿QUIÉN ES “EL MENCHO?
Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, es originario de Michoacán. Nació hace casi 50 años en la comunidad de Chila, municipio de Aguililla, en el corazón de la Tierra Caliente michoacana.
Las autoridades locales lo ubican como uno de los capos más influyentes de Michoacán, Jalisco, Colima y de reciente incursión en Veracruz, donde combatía a Los Zetas, por encargo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.
En Michoacán, Rubén Oseguera Cervantes –quien también se hace llamar Nemesio Oseguera Ramos– es considerado como uno de los principales traficantes de metanfetaminas y/o drogas sintéticas, con influencia en los municipios de Tepalcatepec, Coalcomán, Coahuayana y Aquila.
A Rubén Oseguera, quien también es conocido como “El Gallero”, se le considera el sucesor de Ignacio Coronel Villarreal, muerto en Zapopan, Jalisco, el 29 de julio de 2010, durante un enfrentamiento con el Ejército.
“El Mencho” formó parte del Cártel del Milenio, grupo criminal original de Michoacán, al mando siempre de Armado Valencia Cornelio y en sociedad con sus cuñados Abigail y José González Valencia, alias “Los Cuinis”, reconocidos jefes del crimen organizado.
Rubén Oseguera combatió en Michoacán a La Familia Michoacana, particularmente a Jesús Méndez Vargas, alias “El Chango”, fundador del cártel michoacano; también mantuvo disputas con Nazario Moreno, alias “El Chayo”, quien fue asesinado, de acuerdo con la versión del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, en noviembre de 2010. “El Chayo” fue inspiración para crear el cártel de Los Caballeros Templarios.
De acuerdo con la Policía Federal y la Secretaría de la Defensa Nacional, a “El Mencho” le correspondió recomponer a parte del Cártel de Sinaloa, tras la muerte de Ignacio Coronel, y fundó el cártel Jalisco Nueva Generación para combatir la presencia de Los Zetas en Jalisco e invadir Veracruz, bastión del grupo criminal entonces liderado por Heriberto Lazcano, alias “El Lazca”.
Habitantes de Tierra Caliente definen a Rubén Oseguera como un tipo menudito, de buen trato, pero sumamente peligroso. Fincó sus reales en Jalisco, principalmente en la zona conurbada de Guadalajara y en municipios limítrofes con Tepalcatepec, Michoacán.
Los últimos dos meses (agosto y septiembre 2012), en Jalisco ha habido narcobloqueos, se han asesinado a elementos de seguridad y se han incremento los narcomensajes entre grupos rivales.
La muestra de este aumento de la violencia son los 17 cadáveres encontrados en Tizapan de El Alto, un municipio en los límites con el estado michoacano.
Aunque desde finales de 2011 se reportaba la entrada de Los Zetas en municipios del norte de Jalisco como Huejucar, Bolaños en sus límites con poblados zacatecanos como Florencia.
Una de las rutas más peligrosas del país es la Jalisco-Zacatecas, donde se registran constantemente percances con automovilistas y enfrentamientos.
Por eso tanto en círculos políticos de Jalisco, como en la red, desde hace tiempo se corren versiones de que “Los de la Letra” podrían aprovechar la disputa entre los grupos que controlan la plaza para hacer su propia guerra en Guadalajara.
Los Zetas tienen presencia en municipios como Tlajomulco de Zúñiga y en otros periféricos de Guadalajara como Tala y Zapotlanejo, donde se han registrado tomas clandestinas a instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
“El Molca” sentenciaba en sus declaraciones, luego de ser capturado por autoridades federales: “lo que va a pasar es que se va a meter La Letra con fuerza ahora sí, en cuanto empiecen a pelear ellos (Cártel de Sinaloa y CJNG) se van a dejar meter por Michoacán y por Zacatecas, y se va a acabar Jalisco”.
Es un pronóstico que se tiene desde hace varios años y que motivó en su momento la instalación de bases militares en los límites de Jalisco con Michoacán y Zacatecas, proyectos que a la fecha no se han concretado.
La inversión en las áreas de seguridad se ha incrementado, pero esto no se ha reflejado en la reducción de los índices de violencia.
Y es que tanto ciudadanos como autoridades federales tienen desconfianza en las áreas de seguridad jaliscienses.
El Ejército y la Policía Federal lo han demostrado haciendo operativos sin coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco.
Y en el caso de los ciudadanos, porque la cifra negra de denuncias sigue siendo alarmante.
Porque a pesar de los violentos incidentes en municipios como Tizapan El Alto, el registro de averiguaciones previas de la Procuraduría del Estado de Jalisco indica que en los meses previos solo hubo de dos a cinco denuncias mensuales en dicho poblado.
Las denuncias fueron principalmente por robo y otros delitos no directamente vinculados a la violencia de los cárteles.
En áreas de seguridad locales existe el temor de que la violenta embestida de la guerra de cárteles golpee a la Zona Metropolitana de Guadalajara con el déficit de policías como el que existe.
Notoria presencia de Los Zetas
Pese a que las autoridades de Jalisco aseguran que el territorio del estado sigue resguardado de grupos delictivos, en específico de Los Zetas, ejemplos claros de su presencia se han dado a conocer en los últimos cinco años.
Dicho grupo delictivo se ha apoderado de espacios clave en la periferia de Guadalajara.
La frontera entre Jalisco y Zacatecas ha sido escenario de diversos enfrentamientos entre grupos de la delincuencia organizada y la Policía Estatal, la mayoría se atribuye a Los Zetas quienes desde 2008 buscaron el dominio de la zona.
El corredor que va desde el municipio de Huejucar hasta San Cristóbal de la Barranca, pasando por localidades como Santa María de los Ángeles, Colotlán, Mezquitic y San Martín de Bolaños, forma parte del territorio en el que tiene presencia este grupo.
En dicha franja se registraron por los menos dos enfrentamientos graves en 2010 y tres en 2011.
Dichos eventos que fueron publicados en la prensa local, sucedieron en su mayoría a la altura de San Cristóbal de la Barranca cerca del Rancho La Lobera.
En uno de los operativos quedó abandonado un vehículo tipo tanque en el municipio de Santa María de los Ángeles en la zona norte del Estado.
Esa franja se comparte con Zacatecas, es específico con municipios como El Teúl, García de la Cadena, Florencia, Tlaltenango y hasta Fresnillo en donde Los Zetas se han establecido.
Otro corredor en donde se ha consignado la presencia zeta, es los municipios de Hostotipaquillo y el municipio de Magdalena; localidades que conducen a Nayarit.
En 2009 en Hostotipaquillo se registró uno de los primeros multihomicidios, 13 personas fueron asesinadas por una célula de Los Zetas, quienes en declaraciones aseguraban que venían a abrir plaza en Jalisco.
Cuatro años después (2013) de ese evento ya se registra una fuerte presencia de Los Zetas, pues en agosto de este año fue incluso asesinado el jefe de la policía municipal, Raúl Hinojosa, en un enfrentamiento de la policía local con dicho grupo criminal.
En Mexticacán y Yahualica -en la zona de Los Altos Norte- también frontera con Zacatecas, los enfrentamientos entre zetas y policías no han cesado.
En Yahualica en marzo de 2010, fue atacado por miembros de Los Zetas el director de la policía José Sandoval López. Arrojaron granadas contra su domicilio. Murió un elemento de seguridad.
En octubre de ese mismo año el director de la policía de Mexticacán, Mario Mejía Ruvalcaba, fue asesinado en una emboscada cuando se dirigía hacia su municipio.
En apenas un año y 10 meses, (4 de junio del 2014) cuatro directores de policía municipal han sido asesinados por el crimen organizado en la región Valles, de Jalisco.
Cuatro son los cárteles de la droga que se disputan actualmente la zona, ganando terreno el Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes son señalados además, de la agresión a los militares en el municipio de Guachinando, en el mismo corredor que pasa por los municipios de la región Valles.
Pese a la violencia, asesinatos, secuestros y liberación de detenidos que se han registrado en los últimos meses, la seguridad en la zona no se ha incrementado y por el contrario, cada vez son más los hechos delictivos que se viven, entre ellos el robo de gasolina.
El último asesinato es el del recién nombrado director de la Policía Municipal de Ahualulco del Mercado, Ricardo Hernández Garduño, quien apenas el pasado11 de marzo del presente año, tomo las riendas de la policía municipal en lugar de Manuel Márquez, un elementos de la policía del Estado, quien durante su administración fue amenazado de muerte en repetidas ocasiones.
El pasado jueves 19 el jefe de la policía fue privado de su libertad cuando iba acompañado de una joven, la mujer fue liberada por el comando armado y fue ella quien acudió ante el Ministerio Público a reportar que el director de la policía había sido sometido por varios sujetos.
Al medio día de 23 de junio 2014 personal del Ejército Mexicano localizó a un grupo armado por la zona de Cuisillos y Pacana y al dirigirse se encontraron con un campamento propiedad del Cártel Jalisco Nueva Generación, los sicarios al percatarse de la presencia militar huyeron rumbo a los cerros para escapar y dejaron abandonadas camionetas, armas largas y una fogata donde quemaban aparentemente restos óseos, percatándose que la ropa que ahí se encontró coincidía con la del mando policiaco. En el sitio fue ubicado de igual forma un cadáver.
Magdalena
La noche del 21 de agosto del 2012, se informaba vía radio que en el cruce de Magdalena con Hostotipaquillo se llevaba a cabo una agresión a policías municipales, por lo que de inmediato el director de la policía de Magdalena, Raúl Hinojosa, junto con sus escoltas se dirigió a prestar apoyo.
Sin embargo al arribar no pudo reaccionar a la emboscada que le tenían preparada sujetos armados a bordo de más de 10 camionetas. El director junto con sus cinco escoltas fue acribillado y hasta granadas le fueron lanzadas.
Al arribo de personal de la policía estatal, federal y del Ejército se pido ubicar a un comando con el que se enfrentaron y dieron muerte al menos a seis sicarios.
San Martín de Hidalgo
El 29 de octubre del 2012, el maestro Casimiro Zárate Guerrero, fue asesinado a balazos cuando salía de su domicilio para dirigirse a la comandancia.
Al querer subir a su camioneta un grupo de sujetos armados que lo esperaba a las afueras de su vivienda lo sorprendió y victimó a balazos.
Los sujetos luego de asesinar al mando policiaco de San Martín de Hidalgo, se retiraron y escaparon rumbo a Tapalpa y a su paso, saquearon la comandancia de la Policía Municipal de Chiquilistlán, donde se apoderaron de armas de fuego y radios.
Hostotipaquillo
El director de la policía municipal de Hostotipaquillo y uno de sus escoltas fueron acribillados a balazos a manos de un grupo delictivo, que además arrojó granadas de fragmentación contra los oficiales.
Lucio Rosales Astorga se dirigía junto con su escolta a dar una supervisión por las escuelas del municipio cuando fue sorprendido en las angostas calles del municipio.
La zona en cuestión de minutos se llenó de policías que no lograron dar con el paradero de los agresores. Su muerte ocurrió la mañana del 28 de enero del 2013.
La guerra
Según autoridades estatales, son cuatro los grupos que se disputan la zona de la Región Valles.
Los Zetas y el Cártel del Golfo, por la zona de Hostotipaquillo, Magdalena y Tequila, hasta la región que va hasta la zona Norte de la entidad.
Por la zona y los corredores de Ameca, Tala y Tlajomulco el Cártel Jalisco Nueva Generación.
El nuevo grupo que comienza a provocar enfrentamiento es una célula de los Caballeros Templarios, según señalan informes de inteligencia.
Municipios de la región
Tala, Ameca, Teuchitlán, San Juanito de Escobedo, Etzatlán, Ahualulco del Mercado, San Marcos, El Arenal, Magdalena, Hostotipaquillo, San Martín de Hidalgo, Cocula, Tequila y Amatitán, son los municipios que integran la región Valles.
Semeí Verdía, comandante de las autodefensas de la Costa Nahua, acusó en varias ocasiones al gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, de dar protección al crimen organizado en concreto a los Caballeros <templarios que se refugiaron en esa ciudad y pese a que solicitaron permiso para “sacarlos” Anguiano Moreno, negó el permiso y hasta les dio protección, declaró Verdía.
El 15 de enero del 2015, dijo que el líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, La Tuta, radicaba en Colima y el gobernador de esta entidad, Mario Anguiano, lo protege, denunció Semeí Verdía Zepeda.
En entrevista denunció que las autoridades de Colima saben que los criminales que operaban en Michoacán huyeron hacia Colima, donde reciben protección.
“Por el lado del estado vecino, que es Colima, decir que tenemos el otro puño (de criminales) y decir que el gobernador de Colima pues los sigue solapando a ellos -porque hay que recordar que en las estructuras políticas se cubren unos a los otros para no hacerse daño-, pero Los Templarios ya están ahí, y esa es la inseguridad que hay, porque el gobierno no pone cartas en el asunto”, dijo.
Sostuvo que en los municipios colindantes con Michoacán, como Tecomán, se replican actividades ilícitas que realizaban en Michoacán, como la extorsión y el secuestro. “Sabemos que la gente de Colima está sufriendo como sufrió Michoacán, porque Los Templarios, que antes extorsionaban en Michoacán, ahora lo hacen en Colima”.
Verdía sostiene que Servando Gómez, La Tuta, está en Colima. “Hay un 70 por ciento de posibilidades de que por ahí esté (en Colima). Nosotros traemos información de que aquí, en Michoacán, no está; aquí cortito está en el estado vecino y hay unas personas de Colima que les están dando protección a ellos”, agregó.
Con armas calibre 60, con mira telescópica computarizada que da en el blanco a 6 mil metros (6 KM), elementos de fuerzas especiales de la policía estatal de Jalisco, vigilan desde noviembre del 2013 la entrada al poblado de Las Lomas, municipio de Jilotlán de los Dolores, en los límites con Michoacán.
La investigación de un enfrentamiento a balazos en Michoacán, del que resultaron un muerto y dos heridos el sábado 2 de noviembre, dejó al descubierto un grupo de autodefensa en el municipio de Jilotlán de Los Dolores, en el sur de Jalisco.
Mandos de la Quinta Región Militar, comandantes de la Dirección de Seguridad Pública de esta localidad jalisciense y una indagatoria iniciada por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán, advirtieron la existencia de policías comunitarios armados en ese poblado.
Un comandante de la policía de este municipio, limítrofe con Michoacán, reportó que la mañana del sábado un grupo de hombres armados a bordo de al menos cuatro camionetas irrumpió en una brecha que conduce a la delegación de La Loma.
“Al parecer eran de ‘Los Caballeros Templarios’. Iban a levantar a alguien, pero los habitantes del pueblo se les enfrentaron a balazos y los corretearon hasta Michoacán. Allá, los municipales que están con los ‘templarios’ les atravesaron dos patrullas, y en la balacera hubo una baja, al parecer”, relató un mando que pidió omitir su nombre.
La versión fue corroborada por mandos de la Quinta Región Militar y del 17 Batallón de Infantería destacamentado en Zamora, Michoacán.
























