Se ha levantado una burbuja por una simpleza, acaso un hecho baladí, en el fondo, pero que muestra la perversa intención de generar conflicto: Xóchitl Gálvez solicitó ser registrada como candidata por el partido a acción nacional, como delegada de Miguel Hidalgo en el Distrito Federal; el Instituto Electoral del Distrito Federal, por mayoría de votos – 4 contra 3 -, le negó el registro y dicen su derecho a contender por el PAN a la delegación Miguel Hidalgo.
EL rechazo contraviene el Estatuto de Gobierno de la ciudad capital del país y la Constitución Política de la República Mexicana, pero –dicen -, es aberrante bajo cualquier punto de vista porque, aunque la señora solía votar en Pachuca, tiene 30 años de residir en la ciudad de México y, 17 de ellos, en la Miguel Hidalgo.
Elementos del asunto: la señora Gálvez tiene credencial del Instituto Nacional Electoral – antes IFE – con domicilio en alguna población del estado de Hidalgo, por el que fue candidata la gubernatura por el mismo partido, mas, ahora que el PAN necesita un candidato para buscar la delegación política de Miguel Hidalgo, su estado mayor considero que ella, a falta de otro candidato con reales posibilidades de ganar, podría ser una persona viable como candidato, ero para resolver el asunto de la residencia, valoraron que ella tenía residiendo en la delegación Miguel Hidalgo 17 años y para acreditarlo tiene una carta de residencia expedida por alguna autoridad delegacional o de la ciudad de México.
Se culpa – dicen varios columnistas que esa prohibición debe levantarse y respetarle sus derechos políticos y se le autorice contender por la delegación política citada.
¿Jurídicamente cuál documento-antecedente de residencia debe prevalecer: o la credencial del INE o la carta de residencia?
Todos se van por un lado o por el otro y no consideran el juego de ella y de su partido: el juego de jugar al conflicto: Cuando le conviene reside en Hidalgo y cuando llena sus intereses, reside en el Distrito Federal.
Aquí, con todo y sus derechos, debe sancionarse a la ciudadana con el mantenimiento del criterio que el imposibilitó el registro de su candidatura, pues ella debe definirse o ¿para qué sirve la credencial del Instituto Nacional Electoral?
Ella y su partido calcularon bien sus jugadas y esperan su victimización y ganar simpatías y, en última instancia, estigmatizar a una ley que no respeta sus derechos políticos; esquemáticamente se están repitiendo los casos de Porfirio Muñozledo – que argumentó Derecho de Sangre – cuando buscó la gubernatura de Guanajuato – y lo ganó, el derecho de participar como candidato – y de Andrés Manuel López Obrador, que participó como candidato del PRD a la jefatura de gobierno del Distrito Federal, aunque había nacido en Tabasco y residía en el Copilco, por ciudad Universitaria y ya había participado como candidato del PRD a la gubernatura de Tabasco. Las soluciones políticas únicamente postergan los problemas.





















