Verdaderamente es apabullante, desconcertante el producto de la información sobre la entrega y elemental revisión de los documentos indicadores del cómo y en qué se gastó-invirtió el presupuesto de egresos, la llama Cuenta Pública, el dinero público del estado y de los municipios del estado.
En un Estado de Derecho, sería indicadora del estado que guarda la administración pública anual, su transparencia y correcta aplicación en las áreas y rubros incluidos en el presupuesto de egresos: Nulo, nada, nadita de nada.
Los órganos jurisdiccionales – Auditoría Superior de Michoacán, el H. Congreso del estado y la Función Pública y las Contralorías municipales – permanecen silenciosas, calladas, en una mudez e inactividad que las convierte en cómplices.
Pareciera que a nadie de la administración estatal le interesa y que a nadie le importa y así es porque el desvío de dineros está calificada por la legislación penal y administrativa estatal como delito no grave, así que pueden hacer lo que quieran: desviar, robarse los fondos, mal administrarlos y hasta aplicarlos correctamente, al fin nadie les dice nada.
La noticia dice: 1,274 MILLONES DE PESO, DAÑO AL ERARIO PÚBLICO, POR LOS H.AYUNTAMIENTOS…
“Un probable daño a la Hacienda Pública municipal por un mil 274v millones, 646 mil pesos, es el resultado de las cinco mil 469 observaciones a las cuentas públicas municipales de 2013, dictaminadas por el H. Congreso del estado. (¡Del 2013!)
En total fueron 109 las cuentas dictaminadas por el H. Congreso del estado, ya que los presidentes municipales de Álvaro Obregón, Charo, Cherán y Puruándiro no presentaron-entregaron ni cuenta pública ni los informes trimestrales financieros que mandata la ley.
El Congreso determinó que los estados financieros no mostraban la realidad financiera de las haciendas municipales y consecuentemente, los estados programáticos y presupuestarios se encuentran en la misma situación”.
En otras palabras: Una planeación, una estrategia administrativa, un plan de austeridad, una programación de gasto, etc., etc., de mentiras, falsedades. Eso es una muestra del remedo del estado de Derecho que en que vivimos.
Lo más grave dentro de lo peor es que si se llegara a realizar una aplicación del Estado de Derecho en alguno o algunos municipios o al titular del poder Ejecutivo del estado, las conclusiones y la acción de llevarlos ante los tribunales se politizaría, partidizando la procuración y administración de la justicia…como un prócer administrativo, por cierto detenido, Es una sola voz, nada más una.
¿Cuándo se cambiará, regresaremos, al Estado de Derecho?






















