La reforma a la Ley Federal del Trabajo está empantanada – hasta que se calmen, dijo el Jefe de Jefes, Beltrones – lo que se posibilita lo imposible, la reflexión, hasta hoy ignorada, de que la política laboral mejora o empeora la situación social del país: NO EXISTE MEJOR INSTRUMENTO PARA SUPERAR DESIGUALDADES QUE EL EMPLEO CON DERECHOS LABORALES, sostiene la CEPAL. La reforma laboral define los propósitos últimos del desarrollo nacional; la que se discute busca darle certidumbre a las empresas, sobre el supuesto de que así se invertirán  y crearán más empleos; la contraparte de esa seguridad es la precariedad de los puestos de trabajo y ninguna atención al tema salarial.

No hay programas de asistencia social que serán capaces de compensar la precariedad en el empleo y la disminución de los salarios, como los que se pagan desde hace 30 años y eso lo vemos en los comportamientos económicos de las llamadas clases sociales y en el mercado interno y en los empleos informales,  que crece inversamente proporcional a la no creación de empleos: A MENOS EMPLEOS FORMALES, MÁS EMPLEOS Y EMPRESAS INFORMALES.


La reforma laboral plantea ni siquiera plantea vías para mejorar salarios, pues las discusiones están empantanadas alrededor de la llamada democracia sindical y la transparencia de la vida sindical entre el PAN y la llamada Izquierda, cuando en todo el mundo esas dos cuestiones son intocables, atentan contra la autonomía y soberanía de los sindicatos y sobre la génesis de las mismas organizaciones gremiales. El presidente electo, Enrique Peña Nieto, está del lado de los sindicatos y de sus líderes al declararse  “A favor de la transparencia sindical en un marco de respeto a la autonomía gremial” o sea que los líderes y no los legisladores sean los que determinen lo rendidores de cuentas  y democráticos que deseen que sean sus sindicatos.

Varios protagonistas económicos y legisladores desean, por sus propias razones e intereses, pero no los de un equilibrio social o bien común, como algunos lo llaman, IMPONER DESDE ARRIBA  DEMOCRACIA SINDICAL Y TRANSPARENCIA EN LA ADMINISTRACIÓN ECONÓMICA DE LOS SINDICATOS Y DESTÁN DIAMETRALMENTE EQUIVOCADOS: ESAS DOS CUALAIDADES SIBNDICALES SE DARÁN CUANDO LOS MISMOS AFILIADOPS, LOS SINDICALAIZADOS, LOS INTEGRANTES DE LOS GREMIOS, UNIONES LABORALES Y SINDICATOS LO QUIERAN; CUANDO ELLOS QUIERAN FORMARSE, ACTUALIZARSE, CAPACAITARSE Y SUPERAR SUN CONDICIÓN DE POSTR5ADFIÓN SOCIAL, LABORAL Y SINDICALQ UE MANUI¿IFIESTAN Y QUE CONVIVE CON ELLOS. DE OTRA FORMA JAMÁS.

En lo que están de acuerdo los partidos  en el H. Congreso es en LIBERALIZAR LAS CONDICIONES DE CONTRATACIÓN Y DESPIDO, QUE EN BUEN CASTELLANO QUIERE DECIR ABARATAR COSTOS LABORALES A LAS EMPRESAS Y RESTARLE ESTABILIDAD A LOS PUESTOS DE TRABAJO PARA QUIEN LOS OCUPE. En ese sentido va contra el desarrollo social, pero siguiendo la corriente de muchos países: 19 naciones han flexibilizado las reglas de contratación en sus mercados laborales afirmando que así se facilitaría  la creación de más empleos…La evidencia es en contrario: NO HAY MÁS EMPLEOS, SINO MÁS DESEMPLEADOS EN TODA EUROPA, LO CUAL OBLIGA A VER OTROS ASPECTOS QUE RODEAN EL DETERIORO DE LAS CONDICIONES LABORALES EN CASI TODO EL MUNDO.