Hoy se cumplen 77 años de que el presidente de la República, Gral. Lázaro Cárdenas del Río, expropió la industria petrolera nacional y de una forma directa desde entonces PEMEX ha estado en primerísimo lugar en el país; actualmente constituye, aproximadamente, el 60% de los ingresos total del país: de cada peso que se gasta el Estado Mexicano, sesenta centavos provienen del petróleo.
Sin embargo, cuestiones de la moda económica, y tal como lo pronosticó Jacques Attalí, uno de los creadores del Banco Central Europeo y de la Unión Europea, se deben aceptar nuevos conceptos de nacionalismo, soberanía y de libertad por lo que ahora con los nuevos criterios establecidos en las reformas constitucionales que caracterizan los artículos constitucionales centrales que perfilan y definen nuestra riqueza petrolera – 27° y 28° -, el petróleo continúa siendo mexicano, pero en el subsuelo; cuando se extrae, ya tiene otras definiciones. Y lo anterior está determinado en el tipo de contratos que se firman para su extracción. Complementariamente, PEMEX ya no será la única empresa que extraerá, refinará, transportará ni comercializará petróleo ni sus derivados…Entró al juego del mercado y de las empresas globalizadas.
Ahora es más lucrativo, económicamente, importar que producir, razón por la cual el 60% de las gasolinas y combustibles que se comercializan en nuestro país son importados: dejan más dinero al fisco y esa es otra de las razones por la cual ya no se construirá la o las nuevas refinerías: caras y poco redituables de la inversión.
Como empresa, en este tiempo de la competitividad PEMEX enfrenta varios retos, entre ellos los siguientes:
1°.- Ampliar su plataforma de reservas probadas. Es la prospección más baja de que se tenga memoria. Se dice que los mantos petrolíferos, sea cual sea su origen, durarán no más de 25 años.
2°.- Conservar su plataforma de exportación.
3°.- Ser más eficiente: Que no salga más caro producir un barril de petróleo, o una tonelada de combustible, que importarlos.
4°.- Ya no petrolizar el presupuesto del gobierno mexicano.
5°.- Que las reformas constitucionales en materia de nuestro petróleo den resultados.























