Hoy habrá elecciones federales en nuestro poderosísimo vecino del Norte, los Estados Unidos de Norteamérica y debe llamar la atención que el actual presidente de la República, Barack Obama, un afroamericano del partido Demócrata está empato en 48, 47, 46, 45 puntos porcentuales – dependiendo de la empresa que haya hecho y presente y difunda la encuesta  con su contrincante del Old Party, Mitt Ronmey.

Es curioso que a horas del Día D, como están acostumbrados los norteamericanos a calificar ciertas fechas establecidas, estén empatados los dos grandes contrincantes y este hecho no tiene nada de trivial, pues, en principio, es un caso bastante inédito, pues en el pasado reciente las encuestas siempre habían marcado un favorito, aunque fuera con deciles o centésimas de puntos porcentuales  y, posteriormente es indicador de que los programas de gobierno y las políticas públicas aplicadas por Obama no fueron bien recibidas o no lograron los objetivos para los cuales fueron diseñadas y que existe una gran insatisfacción entre la sociedad, el pueblo norteamericano y que, fundamentalmente, está dividido.

Este hecho posibilita afirmar que de ganar Barack Obama habrá una limpia en la administración, sobre todo en lo referente a la administración pública en el interior del país, particularmente en las áreas de economía, impuestos, trabajo  y finanzas – que muy curiosamente ahora van de la mano -, justicia, salud, trabajo y educación: Grandes segmentos de la población indican que las políticas públicas para alentar la creación de empleos fracasaron, lo mismo en salud y en educación, así como en política impositiva y que el número de pobres y desempleados aumentaron.

De ganar Mitt Ronmey habrá una revolución administrativa y las políticas públicas neoliberales  serán la varita mágica que aplicará el candidato republicano y el desempleo, los impuestos y la escasez de fuentes de empleo  serán cosa de todos los días.

En nuestro vecino del norte no gana el candidato que obtiene mayor cantidad de votos, sino el que obtiene el triunfo en función del peso electoral en el Colegio Electoral Nacional pues cada estado; el Colegio Electoral Nacional tiene un peso de 538 votos y ganará el candidato que obtenga la mitad más uno: 270 votos del Colegio Electoral Nacional.

A nuestro país de hecho, le da lo mismo; tanto a nuestra población como gobierno, y lo mismo con nuestros indocumentados que están generando riqueza en aquel país: existe trato igual con los demócratas que con los republicanos, pues el gobierno de los Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses y si a sus intereses no es  conveniente ofrecer una amnistía  a los ilegales que los enriquecen, ni una reforma migratoria para los indocumentados mexicanos, no la habrá, sea el presidente del partido que sea, pues siempre prevalecerán sus intereses contra su sedicente buena voluntad.

Habrá que esperar y falta muy poco para saberlo, aunque puede repetirse el caso de la reelección de George W. Bush, hace 12 años en el estado de Florida: estaba tan confusa la definición sobre el quién ganó, que si Al Gore lo hubiera querido, habrá llevado a su  gobierno a una crisis constitucional y prefirió, signo de madurez, dejar que todo fuera como se veía: ganara George Bush, además siendo gobernador el  hermano de George W.  Bush, Jeff