Producto del descuido del gobierno-Estado en la aplicación, hasta llegar a la NO APLICACIÓN, de ASUMIR LA FUNCIÓN-RESPONSABILIDAD OBLIGACIÓN DE GOBERNAR APLICANDO LA AUTORDAD QUE SE LES CONCEDE EN LAS URNAS Y DE GARANTIZAR LA VIGENCIA DEL ESTADO DE DERECHO QUE ES UNA DEMANDA EXISTENCUIAL DETODOS LOS MEXICANOS, ha surgido un nuevo entre social: El impune.
De 1968, a la fecha, pasando por el Halconazo del 10 junio de 1970, recorriendo el registro de las manifestaciones, bloqueos, marchas, secuestros, vandalismo y destrucción, quemas y rapiña de vehículos y vigilancia omisa de las corporaciones policiales y paramilitares y hasta militares sean o no sean justificadas las demandas y exigencias de los manifestantes, se ha construido un nuevo perfil: El impune.
EL sujeto impune, se cubre la cara con pasamontaña, bufanda, máscara, etc., se dice estudiante o docente o paradocente; no es menor de dieciséis ni mayor de treinta años y está en contra, por sistema o adoctrinación en contra de todo acto de política pública y tiene el derecho a todo tipo de violación y subversión del estado de tranquilidad en la sociedad y a la ruptura del Estado de Derecho: Bloquea, evita al libre tránsito por sus propias razones, destruye, incinera, incita a la violencia, al enfrentamiento, a la confrontación y al desgaste social e, igualmente, tiene todo el derecho a usar la fuerza de la violencia.
En contra parte los representantes del Estado- gobierno no deben tocarlo ni con el pétalo de una rosa, no deben presionarlos, contenerlos, ni mucho menos agredirlo o disuadirlo y sí debe ser centro de los comunicadores y de las acciones de las llamadas comisiones estatales, y nacional, de los derechos humanos, a las que le importan más los derechos de estos nano minúsculos grupos sociales, que los derechos de la inmensa mayoría, representados y defendidos por el Estado.
En los escenarios creados-surgidos-evolucionados por los sucesos de Iguala, las cosas han llegado a tal clímax ante la acciones del Estado para informar el dramático destino de los más de 43 estudiantes normalistas se dieron declaraciones y acciones de funcionario del área de seguridad interior de la nación que contuvieron los desbordes de los llamados “anarcos”, que tuvieron la demanda de estos en el sentido de que el Estado ha endurecido las acciones.
Este nuevo ente social olvida que la función del Estado-gobierno es garantizar el Estado de Derecho y asumir la autoridad y el poder y el uso, legítimo de la fuerza del Estado para garantizar la paz y tranquilidad pública.
Al descuido, omisión o hasta complicidad y rara simbiosis político social, se debe el surgimiento de este nuevo tipo social.
Aplicando el Estado de Derecho y asumiendo la función responsable, legítima y democrática, se terminará este brote de impunidad.























