Finalmente, el presidente de la República hizo caso de todas las voces – político-partidistas, seguros candidatos a gubernatura estatal y a las posiciones de representación popular a la LXXIII Legislatura del H. Congreso local y sectores de la sociedad – y decidió darle una cara y perfil diferente a su estrategia contra la inseguridad en el estado y relevó, hasta el jueves 22 del presente, al Comisionado Federal para la Seguridad y Desarrollo Integral del Estado de Michoacán, Alfredo Castillo.
De conformidad con la versión oficial local, Alfredo Castillo Cervantes será incorporará a “nuevas responsabilidades en el gobierno de la República” y su relevo obedece a que diversos actores políticos buscaron politizar y opacar las funciones y resultados de la Comisión Federal que hasta ese día encabezó.
La versión oficial Federal es que “El presidente de la República concede la mayor importancia a las instituciones democráticas, a sus procesos y tiempos electorales”; sus logros marcaron un “antes y un después en Michoacán, donde la situación que se vive es diferente a la de hace un año. Los logros están a la vista de todos y son reconocidos por los michoacanos, quienes piden que la labor del comisionado continúe. Ello no quiere decir que todo esté resuelto. Mentiríamos y estaríamos pecando de un falso triunfalismo, porque la situación en Michoacán no puede solucionarse en un año. Sólo aquellos que buscan el aplauso fácil pueden ofrecer resolverlo de la noche a la mañana. Durante décadas Michoacán padeció la desatención del gobiernos de todos los niveles y se descuidó la seguridad…los intentos de brindar tranquilidad no fueron eficaces. Y no lo fueron porque se cometió el grave error de politizar un tema tan importante: la seguridad…las problemáticas que aun enfrenta Michoacán implican desafíos profundos que seguirán requiriendo un gran esfuerzo, principalmente para fortalecer las instituciones y generar las condiciones de seguridad que la población merece…con la atención que brindó la Federación al surgimiento de los grupos armados para hacer frente a la inseguridad se generaron vías institucionales para que en lo sucesivo se actúe en el marco de la ley…hoy que estas vías existen, no puede haber justificación alguna para actuar al margen de la legalidad”.
Al desaparecer la figura del Comisionado para la seguridad, non desaparecerá la presencia Federal en Michoacán. La nueva estrategia para combatir la inseguridad en el estado estará encabezada por el Gral. Felipe Gurrola Ramírez, que coordinará con autoridades estatales y municipales el trabajo de los más de 6 mil elementos de las fuerzas federales que se encuentran destacamentadas, territorialmente, en el estado y las acciones en materia de desarrollo integral a través de programas sociales serán coordinados por quien se nombre delegado de la secretaría de gobernación.
Como sea y haya sido, lo cierto es que, dígase lo que se diga, con todo y sus logros, su figura se demeritó con las muertes de Apatzingán y en La Ruana y la liberación de 43 detenidos en el asunto de la toma-desalojo de la presidencia de Apatzingán. Esto muestra que en política lo que importa son los resultados y la ausencia de cadáveres. Se perdonan errores, pero no muertes ni sangre.
La Historia y el tiempo valorarán y colocarán los hechos en su justa dimensión.























