En un país y una sociedad castigados por los bajísimos salarios mínimos, por la carestía de la vida, el enterarse de los altísimos salarios de los servidores públicos, es, aparte de irónico, ofensivo.

De conformidad con la información publicada en CAMBIO; en su edición del 23 del presente, la percepción nominal, mensual, del c. Presidente Municipal de Zitácuaro, Juan Carlos Chávez Ponce, reúne todo lo negativo que se señaló: Desconcertante, ofensivo, abusivo, inaceptable y aprovechado.

Se0gún esto, el salario mensual del señor presidente municipal es de ¡20,798.10! Mas recibe, además, una compensación de ¡$ 101, 509.98!, totalizando $ 122,308.08 menos impuestos, que alcanzan el monto de $ 33,061.78, quedando una percepción total de $ 89,246.78.

Independientemente, de lo que paga de impuestos, es inaceptable, además de ofensivo y abusivo, que como funcionario municipal reciba una compensación 500% más alto que su salario. Esto no puede ni debe ser.

Financiera y salarialmente, están, aparte de su salario y compensación, están las prestaciones que recibe como viáticos, gasolina y gastos de representación y telefonía celular y, seguramente, gastos médicos mayores, lo que elevaría sus ingresos más de ciento cincuenta mil pesos mensuales.

Acaso para acallar las objeciones, el síndico percibe un salario de $ 7,347 y una compensación de $ 66,955.06, totalizando $ 74,302.08, menos impuestos, quedando su salario líquido de $ 55,642.10. Y los doce regidores, quienes reciben una percepción salarial de $ 55,642.10. Esto no debe ser ni repetirse.

Aun sabiendo que los políticos se protegen unos con otros, el poder Legislativo local debe construir una ley que regule las percepciones salariales, prestaciones, gastos de representación y telefonía celular y otras prestaciones de los presidentes municipales, de los síndicos, regidores e, incluso, de los mismos representantes populares ante el H. congreso local, dado que están muy disparadas, disparejas y son bastante abusivas y ofensivas en una sociedad regulada por los salarios mínimos, con salarios bajísimos para la burocracia.

¿Cómo estarán los otros salarios de los restantes presidentes municipales? Si este es el salario de un presidente municipal de una ciudad Media, ¿cuál será la percepción real de los presidentes municipales de ciudades-ayuntamientos de ciudades grandes como Morelia, Uruapan y Zamora?

¿Dónde quedó la Medianía Republicana Juarista? ¡Es la ley del azadón…No’más pa’ca, pa’ca!