La manifestación del ´pasado domingo 11 de enero de 2015 – inédita desde la segunda guerra mundial, es la expresión de la democracia y de la solidaridad humana por la prevalencia de los valores de la convivencia: respeto, tolerancia, libertad de pensamiento, libertad de creencia, libertad de darse el gobierno que se desea en un mundo de competencia y darle prevalencia al poder de la mayoría, respetando y tolerando, en el marco de la ley, las minorías. El mundo sabe y mucho más los europeos, sabe bien que al terror se le vence con la determinación, la ley y la unión de todos los demócratas y ese domingo en París estuvieron representantes de todos los países europeos, cientos de miles de miles de ciudadanos libres, para decir con una misma voz: que jamás conseguirán doblegar al ser humano que desea vivir en el clima de libertades que se nos hemos dado.

Los terroristas pretendieron amedrentar a la ciudadanía, y fracasaron. Pretendieron secuestrar la libertad y fracasaron. Pretendieron sembrar el odio y fracasaron.

Ciertamente pueden causar dolor y eso es lo que se siente por las víctimas y sus familiares, pero jamás habrá una actitud derrotista de un pueblo orgulloso de su libertad y dispuesto a defenderla.

El domingo 11 del presente, en parís, hubo una manifestación sin precedente: más de un millón de personas – difunden que millón 300 mil ciudadanos -, entre ellos mandatarios de más de 55 naciones, de las diversas opciones políticas e ideológicas y de todas las religiones. Mostrando que existe, que es real, la libertad de creencias y la tolerancia, compartiendo el mismo aire y el mismo clima. En una tarde invernal y una lluvia pertinaz, pero no intensa.

Fue muestra de solidaridad y el rechazo a la barbarie y estuvo el hombre auténtico, deseo de vivir y convivir en paz, respetando los derechos humanos, sobre todo la libertad social, la libertad de pensamiento y la libertad de reunión y la diversidad ideológica y política y de creencia.

Esa reunión manifestación fue un impulso moral, es la determinación de dejar atrás la barbarie y las guerras que tantas veces han desagrado a lo largo de la Historia común. Es la vocación de vivir juntos y vivir en paz, en un modelo de convivencia basado en la tolerancia, la libertad y los derechos de las personas.

Ese domingo, Europa, Francia y París, se echaron a la calle, unidos, democráticamente para mostrar su duelo y su solidaridad por los asesinatos terroristas de París, pero, también, mostrar que Hombre está decidido a defender juntos lo mejor que se tiene. Los DERECHOS EN EL MARCO DE LA LEY, que la identidad de todos los Hombres es la libertad, la justicia, la tolerancia y que NO HAY AMENAZA QUE PUEDE HACERNOS RENUNCIAR A ELLOS