“IMPARTIR JUSTICIA ES SEÑAL DE BUEN GOBIERNO”. ANÓNIMO, PERO ES CIERTO.

“LA LEY OBLIGA DE POR SÍ”. MARCOS VARGAS, EN “DOÑA BÁRBARA”, DE RÓMULO GALLEGOS

“EN MEDIO DEL DESORDEN LA LEY DEBE PREVALECER O LA HUMANIDAD PERECERÁ”. MARCO TULIO CICERÓN,

“TENEMOS UNA SOCIEDAD CON MIEDO. SECUESTRADA POR LA VIOLENCIA. QUE QUEDE CLARO: EL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN NO VA A PERMITIR LA IMPUNIDAD. EL PODER JUDICIAL NO VA A PERMITIR LA PERPETUACIÓN DE LA VIOLENCIA NI DE LA IMPUNIDAD. LA SOCIEDAD YA ESTÁ CANSADA Y BUSCA UNA RESPUESTA” ALFREDO GUTIÉRREZ ORTIZ MENA, MINISTRO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.

EL dictamen del laboratorio austriaco – de la universidad de Innsbruck – sobre la identidad de los restos calcinados hallados en el basurero de Cocula, Gro., y trasladados a esa nación logró, positivamente, identificar a un estudiante del grupo de los “43 desaparecidos”: Alexander Mora Venancio –; estudio coincidente con el dictamen del equipo argentino de antropología forense que, a petición de los padres de familia de esos alumnos, coadyuva en el mismo y enigmático caso.

Estos dictámenes científicos confirman contundentemente la hipótesis de la Procuraduría General de la República de que en ese lugar, la noche del 26 y buena parte del 27 de septiembre del presente año, el basurero de Cocula, Gro., se le quitó la vida e incineró a un grupo considerable de personas y cuyos residuos humanos – quemados- calcinados -, después de ser triturados-molidos, las cenizas y lo que quedó, fueron echados a las aguas del río Cocula, que pasa por ese lugar, para que jamás los encontraran, como así parece que será, y es el peor escenario posible.

Esta hipótesis, y las declaraciones de los autores materiales-asesinos, confesos y algunos cómplices, fueron informadas a los padres de los “43” por la Procuraduría General de la República y aunque con el dictamen se desvanece la razón de su natural búsqueda y agitación-movilización-confrontación, los que los mueven transformarán su lema-demanda-exigencia en otras palabras, en otros mensajes y en otras ideas fuerzas para continuar con su intento de desacreditar y desestabilizar del país. Allá ellos. Transitan por el filo de la espada, pues, ellos y cualquiera, podrán gritar al gobierno, pero, por muy justificadas que sean sus razones, al chocar con el Estado y sus razones de Estado, las cosas adquieren otra perspectiva, otra dimensión y otra solución.

Curiosamente todos nos vamos por el bulto, la inmediatez y caemos en la manipulación y no pensamos un poco ni vemos más allá. Y pensando un poco, ¿Alguien ha pensado en el papel de los llamados líderes estudiantiles de la normal rural de Ayotzinapa y que enviaron a ese lugar, y a esa actividad, a ese universo de estudiantes? ¿Los han llamado a declarar? Vuelvo a preguntar ¿qué andaban haciendo, a casi 128 kilómetros de su escuela, en viernes, por la tarde-noche? Igualmente, ¿Y el director y los docentes? Y aun más allá, ¿habrá relaciones, vínculos con la disidencia, con la subversión formal, porque en Guerrero – casi el paraíso – operan varios grupos de disidentes y subversivos? Automáticamente la respuesta: no, porque se señalaría al gobierno, y no al Estado, con el dedo acusatorio de querer exterminar a esa clase social estudiantil y sería reo de lesa humanidad: genocidio. ¡El acabose!

Regresemos: es confiable que en unos días más el laboratorio de la universidad de Innsbruck entregue otro avance y poco a poco acerque al Estado mexicano a la única vía para calmar esta tan dolorosa como inquietante circunstancia: aplicar la ley. Mostrar que vivimos en un Estado de Derecho y que somos un país de leyes. Que no importa quiénes sean, ni cuántos sean, ni dónde estén, pero que serán llevados a los tribunales, se les someterá a juicio y se hará justicia. Que estarán bien integrados los expedientes acusatorios, que no habrá errores técnicos, ni michoacanazos-igualazos fallidos, No se pide otra cosa. Únicamente justicia. Que se cumpla la ley. Que quien la hizo, la pague. No se pide la Ley del talión, pero sí la justicia a secas, en aras de la sana convivencia social. Es necesario se tenga un escarmiento. Es necesario, útil y recomendable. Porque no debe repetirse. No más. Nadie quiere levantar más cadáveres y nadie quiere tener la enigmática zozobra del vacío de un ser querido.

Estos escenarios han servido para una serie de incongruencia y novedades: 1°.- El Surgimiento-consolidación de un nuevo actor político-social: la trimurti hindú: Brahma-Shiva-Vishnú: anarco-normalista-maestro. Completa y cabalmente impune. Es intocable. ¿Su perfil? Amargado, sin familia o desadaptado, sin reglas, anómico, estudiante sin destellos, opaco, amargado, se percibe dolido, rechazado de su familia-grupo social-sociedad y reacciona contra ellas; todo le importa madre, o poco; injuria, humilla, ofende, destroza, destruye, roba, confronta, desgasta-choca-irrita, usa el anonimato, la masa, la multitud – porque la masa le protege y le otorga poder y la sociedad lo individualiza, lo disminuye, lo minimiza, lo hace muy vulnerable -; carece de normas y está contra el orden y la autoridad. 2°.-La actuación de la Brigada Humanitaria de la Paz Marabunta que en los actos de las marchas del 1° del presente, y violencia en éstas “formó cercos para proteger a los denominados anarquistas y documentar, intervenir y evitar violaciones a sus derechos humanos (¿¡!?) en las manifestaciones, concentraciones y marchas. Sus integrantes se colocan entre granaderos y anarquistas para “atender, acompañar y resguardar con primeros auxilios, físicos y psicológicos a los participantes que resulten lesionados o violentados en manifestaciones”. Su labor es documentar a través de videos, y fotografías las violaciones de los derechos humanos para canalizarlas a las instituciones u organizaciones para su seguimiento”. (Y cuando la policía encapsuló a algunos grupos, actuó –grabó-fotografió – y presionó hasta que los soltaron…para que continuaran con sus actividades). ¿Cómo es posible que interesen más los derechos humanos de los victimarios y no los derechos y garantías de las víctimas y los derechos y garantías de la sociedad? ¿Y los derechos a la propiedad de terceros o como se diga? ¿Y los derechos de la mayoría, de la inmensa mayoría? 3°.-El acertijo: La CNDH advierte sobre el “surgimiento de expresiones sociales de carácter agresivo que, si no se atienden con eficiencia, pueden llevarnos a situaciones de desgobierno…Las manifestaciones del lunes (1° de diciembre) ponen en entredicho las bases del Estado de Derecho…son tan graves las conductas mediante las cuales se causan destrozos y se atacan a los representantes del orden, como la falta de protocolos por parte de los cuerpos de seguridad para actuar en multitudes, porque en ambos casos se presenta impunidad. (Si el CNDH tiene-sabe de esos protocolos, que los muestre y entregue, así de simple) Y llama a…”respetar los derechos de las personas en el contexto de la ley, que debe ser el único instrumento que norme la convivencia y las relaciones sociales”. ¡Palabras al viento en el país del absurdo!