Realmente, en nuestro país, y particularmente Michoacán, no tenemos cura; en el país está formada una artificial burbuja perversa de inquietud por la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, Gro., por la llamada Casa Blanca, cuando deberíamos preocuparnos más por otras cosas que están mucho más cerca de nuestro mundo o únicamente que sean distractores de este mundo tan surrealista en que vivimos.
Salvo dos o tres puntos geográficos – la región de Ayotzinapa y Chilpancingo, Gro., la cotidianidad de Oaxaca, el Centro de la ciudad de México y la tira geopolítica y económica de nuestro estado que pasa por la capital, y la línea que cruza la Tierra Caliente hasta la Costa -, casi todo lo demás del país está en calma chicha; claro, bajo la cara de tersura que pone la tensión superficial de todos los días está el horno muy caliente, pero aun existen condiciones para disfrutar y vivir; amar y odiar; soñar y darse un poco de tiempo para construir los sueños.
Nuestro estado tiene tres mundos o más: el mundo del H. Comisionado, el Virrey Alfredo Castillo, donde no pasa nada, todo está de pelos, de lujo, pero súper bien y donde la violencia es eventual, donde tenemos nueva policía – sin preparación, sin entrenamiento, sin equipo y sin salario -, donde las fuerzas rurales un día sí y otro también son emboscadas y donde se está pariendo – voz de un exgobernador – un nuevo Michoacán.
Otro Michoacán es el que vive en la mente del gobernador actual y de sus funcionarios estatales y representantes populares: para la foto, en las cabezas de la primera plana de los Medios escritos y la noticia del programa en los Medios electrónicos. Justo como el Teletón… ¡Todo color de rosa! ¡Ah y el mundo de las redes sociales! ¿Ese es otro imparable e incallable.
Y la realidad, esa fría realidad que como los números los podemos sumar, multiplicar restar y hasta dividir, pero en el fondo ahí está y no la podemos tapar con un dedo, ni con maquillaje, y sirve para comprobar que si prevalece el axioma matemático: si a cantidades iguales les sumamos, dividimos, multiplicamos y hasta restamos cantidades iguales, las cantidades son iguales.
Y a esa fría realidad pertenece el desmadre que vivimos – y que no son palabras mías, sino del señor Hipólito Mora -; palabras que echan por tierra todo el mundo creado por el H. Comisionado y Virrey Castillo Cervantes: MICHOACÁN ESTÁ PEOR QUE ANTES DEL 24 DE FEBRERO DE 2013 CUANDO HOMBRES Y MUJERES TOMARON LAAS ARMAS ANTE EL HARTAZGO POR EL COBRO DE CUOTAS, EXTORSIONES, SECUESTROS Y ASESINATOS DE QUIENES SE ATREVÍAN A DESAFIAR A LOS CABALLEROS TEMPLARIOS… CON TODO Y LA COMISIÓN PARA LA SEGURIDAD Y DESARROLLO INTEGRAL PARA MICHOACÁN, ESTA SITUACIÓN PREVALECE Y SUJETOS ARMADOS PUEDEN TRANSITAR LIBREMENTE POR TODA LAS CARRETERAS SUPUESTAMENTE LIBERADAS DEL CRIMEN. ES UN DESMADRE; SE PUEDE TRANSITAR POR CUALQUIER CARRETERA, CON CUALQUIER ARMA QUE PUEDA HACER DAÑO A LA SOCIDAD, COMO LANZAGRANADAS O R-15 Y NO HAY QUIEN LO CONTROLE…ANTES CUANDO LOS MILITARES ENTRABAN A UN POBLADO, LOS CRIMINALES SALÍAN, PERO AHORA, CAMINAN CIOMO SI NADA Y LOS QUE INTEGRAN LAS FUERZAS RURALES TIENE ÓRDENES DE NO DETENER A NADIE QUE PORTE ARMAS…(CONSIDERÓ QUE ) LOS CABALLERSO TEMPLARIOS SE HAN INFILTRADO EN ESA CORPORACIÓN Y NO HAY QUIEN DIGA NADA…EMPIEZO A PENSAR EN LA CORRUPCIÓN.
¿Qué tan ciertas son las palabras de este señor, que surgió de la nada ante las circunstancias generadas por el descuido del gobierno y colusión-complicidad de las autoridades y que conoce muy bien el teje y maneje de las llamadas Fuerzas Rurales o Comunitarias o ciudadanas o como se llamen? ¿Esta es una faceta más del nuevo Michoacán que se está pariendo? ¡Mejor que aborte este Michoacán!























