Por considerarlo de interés, dados los escenarios nacionales del momento, transcribo reportaje de Víctor Hugo Michel y Javier Trujillo, publicado en MILENIO, en su edición del lunes 24 del presente.

GUERRERO: NARCO, GUERRILLA Y BANDAS, EN 62 MUNICIPIOS.

Es el único estado en que cohabita una decena de grupos criminales, sus pandillas satélites y gavilleros; Los Rojos, La Familia, Guerreros Unidos y los Beltrán Leyva se disputan la plaza.

“Guerrero se balcanizó y parece un mosaico de organizaciones criminales. Esa es la conclusión a la que han llegado agencias de inteligencia del gobierno federal, que han logrado detectar la presencia de células de cárteles de narcotráfico en 62 de 81 municipios del estado, equivalentes al 76% de la entidad. Sólo 19 municipios están libres de presencia criminal.

La infiltración de la delincuencia organizada se extiende a las principales ciudades guerrerenses y a sus más pequeñas comunidades, en las que pululan una mezcla tóxica de 6 grandes agrupaciones de narco, bandas locales y 3 movimientos guerrilleros.

Una serie de in formes geodelincuenciales producidos pro órganos de inteligencia del gobierno federal a raíz de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa – obtenidos por MILENIO – dan detalles sobre la comp0licada realidad del estado en materia de presencia de criminal e insurgente.

Hoy, 8 de 10 guerrerenses viven en una zona con presencia del narco ya sea en su variante organizada o pandilleril. No sólo eso: a su problemática como una entidad en la que se produce amapola y mariguana, Guerrero añade ahora la distinción de ser el único estado en el que cohabita una decena de grupos criminales, sus pandillas satélites y guerrilleros de forma simultánea.

Cual radiografía de una metástasis, los informes detallan la forma en que municipio por municipio Guerrero terminó por dividirse en áreas de influencia de los capos de la droga y guerrilla, como si se tratase de un pastel.

Por ejemplo, al norte domina el cártel de La Familia; en el centro, Guerreros Unidos y al sur, los Beltrán Leyva. Son sólo algunos de los cárteles que han decidido competir por un pedazo del estado; hay varias subdivisiones de éstos –pandillas semiindependientes, pero con vínculos con las organizaciones grandes -, que también están presentes. Grupos insurgentes, en tanto son fuertes en la Costa Grande y la Montaña. Los informes obtenidos también establecen los puntos en los que están llevando a cabo una guerra territorial entre los cárteles. En muchas ocasiones, las fronteras de sus imperios criminales se traslapan en “zonas de disputa”. Es decir, ciudades y municipios en los que las organizaciones batallan unas contra otras por el control del territorio, sin importar el costo a la población civil.

La radiografía criminal cuenta con datos actualizados hasta octubre pasado y que fue elaborada con informes de campo recopilados por agentes de inteligencia adscritos a distintos puntos de Guerrero, con miras a dar al gobierno una idea del grado de la crisis a la que se enfrenta la entidad. La respuesta es grave. A mayor detalle los agentes detectaron la presencia de 6 grandes cárteles en el territorio guerrerense: EL de mayor poder y extensión es el de los Beltrán Leyva, que mantiene control de actividades criminales en 26 municipios, entre los que destacan Atoyac, Coyuca de Benítez, Acapulco, Chilpancingo y Tixtla. Le siguen Guerreros Unidos, con 9 municipios incluidos grandes centros poblacionales y turísticos como Zihuatanejo, Taxco e Iguala. Es en esta última localidad donde integrantes de esa organización criminal reprimieron y desaparecieron a estudiantes de la Normal Raúl isidro Burgos, el 25 y 26 de septiembre.

La Familia Michoacana tiene actividades ilegales en otras 9 municipalidades. Se trata de Arcelia, Teloloapan y Cuetzala del progreso, entre otras. Sometidos a presión federal desde hace ya casi un año, los Caballeros templarios controlan únicamente operaciones en 2 municipios limítrofes con Michoacán: Zirándaro y Cutzamala.

El cártel Jalisco, Nueva Generación ha sido ubicado en Petatlán, municipio de la Costa Grande, mientras los grupos locales, como Los Rojos, Los Ardillos, Los Granados; La Barredora y Tequileros, además de un largo etcétera, controlan operaciones ilícitas en otros 15 municipios.

Si bien en la Costa Chica y en la Montaña baja no hay presencia del crimen organizado, se han detectado pandillas pequeñas que delinquen en toda esa zona, principalmente en cobro de cuotas, secuestros y extorsiones.

Los mapas dejan claro que sólo 19 municipalidades están libres de presencia criminal organizada. Es el caso de Picaya, Buena Vista, Xochistlahuaca, Azoyú y Marquelia, por mencionar algunos.

La cohabitación de estas organizaciones en varios municipios ha derivado en violencia de la que la desaparición de 43 normalistas es uno de los ejemplos más recientes. Las agencias de inteligencia que elaboraron los mapas detectaron que varias ciudades están bajo disputa por 2, 3 y a veces hasta 4 organizaciones, lo que ha disparado el número de desapariciones y secuestros. Por ejemplo, el control, de los municipios de Taxco, Heliodoro Castillo, Huitzuco, Eduardo Neri y Chilpancingo, entre otros, ha desatado una lucha entre Guerreros Unidos, Los Rojos y la Familia Michoacana; mientras que en San Miguel Totolapan hay una guerra entre los Guerreros Unidos, los Rojos y el cártel de los Beltrán Leyva. Cocula, municipio a donde se presume fueron llevados los normalistas, está en disputa entre Templarios, Guerreros Unidos y la Familia Michoacana.

Los Templarios y Fuerza Guerrerense, es una subdivisión de Guerreros Unidos, están enfrascados en una pelea por Coahuayutla, La Unión y José Azueta. En muchos de estos municipios las tasas de homicidio son de las más elevadas, de acuerdo con datos del Secretariado Nacional de Seguridad Pública.

A este panorama se suma la presencia del Ejército Popular Revolucionario (EPR), Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y Fuerzas Armadas Revolucionarias-Liberación del Pueblo (FAR-LP), que fue confirmada en otros 25 municipios desde la Costa hasta el Centro y la Montaña.

El EPR y el ERPI son los grupos guerrilleros más extendidos y en muchos casos coinciden en varios municipios, como Ayutla, Azoyú, Coyuca de Benítez, San Luis Acatlán y Tlacoachistlahuaca. El FAR-LP sólo tiene presencia en Florencio Villarreal y Cuautepec”.

Hasta aquí el reportaje.

¿Se hará algo en este caso? Ya hay voces que piden se actúe, se investigue y actué penalmente, en su caso, a las autoridades de los municipios en el informe de inteligencia.

Se han descubierto cerca de 100 cadáveres en la zona de Cocula, aunque ya trabajan los forenses argentinos, ¿se hará algo?

¿Michoacán tendrá una radiografía, tomografía o resonancia magnética?