La cúpula de la Iglesia Católica Romana, rito de Occidente, con sede en El vaticano, sigue o cambiando o dando de qué hablar.

S. S. Francisco, el Papa inició una serie de reforma que arrancan desde auditorías y denuncias y detenciones de funcionarios y ex funcionarios del Banco de las Obras Pías – o Banco del Vaticano -, contener la intervención del llamado Lobby Gay en El vaticano, que, seg´8un filtraciones, tenía un enorme peso en las decisiones de la política en la Santa Sede; declaraciones y actuaciones y cambio de la política pública con los funcionarios y ministros o sacerdotes y/o dignidades pederastas, así como castigo y hasta expulsión y entrega a la ley de pedófilos y que hubieran dañado sexualmente a personas a ellas encomendadas, cambiando su función pastoral; no son pocos los casos de dignatarios señalados y separados de sus altos cargos.

Otro aspecto de su política pública es el otorgamiento de los servicios religiosos – sacramentos a los divorciados y, además y sumamente importante, la gratuidad de los servicios religiosos, afirmando que los sacerdotes y dignatarios deben vivir y sobrevivir únicamente con las limosnas y la ratificación de los votos de pobreza y de humildad.

Afirmó que la Iglesia, su Iglesia es de los pobres y de los humildes y solicita humildad a los obispos y dignatarios católicos.

Recordó que cuando residía en Argentina tuvo que expulsar a un juez de un tribunal eclesiástico por corrupción en los trámites para la anulación matrimonial…Yo mismo tuve que echar del tribunal a una persona hace tiempo, que decía: “10 mil dólares y te hago los dos procesos, el civil y el eclesiástico”… ¡Por favor, esto no!”. “No es una situación en la que se deba ganar y sacar ganancia”.

S. S. acaba de abrir otro frente de batalla y otra polémica: El Papa Francisco pidió “” CELERIDAD Y GRATUIDAD A LOS PROCESOS DE NULIDAD MATRIMONIAL EN LSO TRIBUNALES ECLESIÁSTICOS Y ADVIRTIÓ QUE “ NO ES DE DIOS VINCULAR LOS NTERESES ECONÓMICOS A LSO ESPIRITUALES” y amplió: hay tanta gente qu8e necesita y espera que la Iglesia se pronuncie sobre su situación matrimonial, para el sí o para el no, pero que sea una decisión justa. Algunos procesos son tan largos y pesados que la gente se cansa y abandona”.

Se recuerda la sentencia bíblica del nazareno: a Dios, lo que es de Dios y al César, lo que es del César “y aquella otra cita y referencia bíblica y, también del nazareno, “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una agauja, a que un rico pase a los reinos de los cielos”

¿En los actuales escenarios, circunstancias de la Iglesia, y del mundo, será posible que haya un regreso a los votos de pobreza, humildad y servicio pastoral en la Iglesia Católica?