La iniciativa preferente de reforma laboral presentada por el aun presidente de la República ya es, de hecho y de derecho, nueva Ley Federal del Trabajo y sobre ella el juicio más apropiado lo expresó el presidente-Director General del Banco de México, y ex secretario de Hacienda, Agustín Cartens Cartens: Solamente son disposiciones para que los patrones puedan correr a sus empleados cuando quieran. Así de simple.
Y pasó las aduanas –aceptación – de las centrales obreras y grandes corporaciones sindicales porque se les amenazó con meterle mano a dos áreas prioritarias de la vida de los sindicatos y centrales obreras: la llamada transparencia en el manejo de los ingresos y la autonomía sindical: los mecanismos de elección de sus dirigencias y para acordar la huelga en las convenciones de afiliados y la desaparición de la figura de los contratos colectivos de trabajo. Los pseudo líderes tuvieron miedo de que pudieran llegar a eso- lo que hubiera sido el “Harakiri“ de patrones y gobierno…una verdadera revolución y estallido social mil veces peor a lo que está sucediendo – y sucederá – en Europa.
La reforma laboral, en el terreno de los hechos no es más que un cambio en la metodología de la contabilización de puestos de trabajo: actividades que ahora están contempladas como informales pasarán a ser formales y ya, que no implica ni significa generación de empleos.
Una de las líneas importantes de esta reforma laboral está la de protección social y dentro de ésta la de cobertura médica. En nuestro país el sistema de cobertura de protección social, ya rebasado, solo empeorará con la actual reforma laboral: En el caso del esquema de salud y jubilación del IMSS, cuyo ejercicio está en función de los puestos de trabajo formales y de lasa portaciones obrero patronales, si el acceso al sector salud está sujeto al trabajo formal, ¿Cómo se garantizará la estabilidad de estos servicios a las familias si se aprobaron los contratos aprueba y se facilitaron las formas de despido?, volviendo inestable la permanencia en los puestos de trabajo y esta inestabilidad conlleva inestabilidad en las aportaciones overo patronales, ya que ahora, con los periodos a prueba, si el empresario no está satisfecho del desempeño del trabajador, éste puede ser relevado de su puesto, sin obligaciones para el patrón, lo que significa que no habrá aportaciones al fondo de retiro para el trabajador y, a su vez, para el IMSS, provocando, así, que los trabajadores no cumplan al cuota de un mil doscientos cincuenta semanas de cotización, o bien que no alcancen los montos mínimos de jubilación, extendiendo, no por ley y sí por necesidad, al edad de la jubilación de los trabajadores.
La reforma laboral, integrada en un conjunto de políticas cuyos ejes rectores son el equilibrio fiscal, la contención de los niveles de precios – adjudicando la inflación al alza en los salarios -, a costa del crecimiento económico y del empleo, NO ES CAPAZ DE PROVEVER PROTECCIÓN SOCIAL A LOS TRABAJADORES Y PRETENDE INCREMENTAR LA COMPETIVIDAD DEL PAÍS VÍA EL ABARATAMIENTO DE LOS COSTOS LABORALES, LLÁMESE INGRESOS O BIEN GASTOS DE SALUD.
LA NECESIDAD DE LA BÚSQUEDA DE UNA COBERTURA UNIVERSAL EN LA PROTECCIÓN SOCIAL EN MÉXICO ES IMPERIOSA.
IMPLICA SUPERAR ESTRUCTURAS REBASADAS, COMO LA DEL IMSS O ESQUEMAS QUE REPRODUCEN Y AGUDIZAN LA OPOBREZA, LA MISERIA, COMO EL DEL PROGRAMA OPORTUNIDADES, QUE ESTÁ ATADO A LA AFILICIIÓN Y QUE NO CUENTA CON COBERTURA PARCIAL TANTO EN MEDICAMENTOS COMO EN LOS NIEVLES DE ATENCIÓN.
UN DATO QUE REVELA ESTA NECESIDAD ES, POR EJEMPLO, DENTRO DE LA OCDE, EL PROMEDIO DE GASTO PÚBLICO EN SALUD, CON RESPECTO AL PIB, ES DE 6.4 % , EN TANTO EN MÉXICO ES DE 3%.
UN SISTEMA DE COBERTURA UNIVERSAL EN PROTECCIÓN SOCIAL DEBE CONTEMPLAR UN SISTEMA DE SALUD PÚBLICO ÚNICO – COMO EN INGLATERRA – QUE POSIBILITE ROMPER LAS LIMITACIONES ACTUALES DEL SISTEMA Y QUE NO CONDICIONE LA ATENCIÓN MÉDICA AL TRABAJO FORMAL O BIEN MEDIANTE PROGRAMAS DE AFILIACIÓN, ASÍ COMO GARANTIZAR LA COBERTURA HOSPITALARIA – INCLUYA LOS TRES NIVELES DE ATENCIÓN – A TODOS LOS MEXICANOS – otra vez, COMO EN INGLATERRA -.
LO ANTERIOR IMPLICA UNA GRAN INVERSIÓN PÚBLICA EN INFRAESTRUCTURA, QUE DEBE IR RESPALDADA POR UNA REFORMA FISCAL, LA CUAL IMPULSE EL GRAVAMEN PROGRESIVO.
LO ANTERIOR PARECE IRREALIZABLE – Y ASÍ SERÁ – SI SE PRETENDE Y REDUCE LA POLÍTICA ECONÓMICA AL HECHO SIMPLISTA DEL ABARATAMIENTO EN LOS COSTOS LABORALES, LO QUE SOLAMENTE PRECARIZARÁ AUN MÁS LOS POBRÍSMOS, PAUPÉRRIMOS INGRESOS DE LOS TRABAJADORES Y CON ELLO, LOS DE LAS INSTITUCIONES DEL SECTOR SALUD – LO QUE ASÍ SUCEDERÁ.
LO QUE QUEDA CLARO CON LA NUEVA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, LA NUEVA REFORMA LABORAL, ES QUE LA NUEVA POLÍTICA MACROECONÓMICA ES COMPETIR CON PAÍSES COMO CHINA, PERO NO EN LOS NIVELES DE CRECIMIENTO ECONÓMICO, SINO EN LOS SALARIALES: LOS MÁS BAJOS DEL MUNDO.






















