Las actuales circunstancias que se viven en el país, no únicamente en el aspecto de seguridad social, sino también en la administración pública, en finanzas, en la procuración y administración de la justicia – muestran nuestras grandes fallas o deficiencias de nuestra vida social y, muy singularmente, el enorme nivel de degradación de la vida individual, familiar y social; la corrupción y la impunidad han permeado todos los sectores y todos los niveles de nuestra sociedad.
La sociedad debe participar en forma natural en una regeneración moral, partiendo de ella misma, no impuesta y es muy simple: regresar a los orígenes: que la familia enseñe hábitos de respeto a la autoridad, que siembre y desarrollo valores de respeto a la autoridad y al derecho de propiedad; que la escuela enseñe y los escolares aprendan valores de convivencia, de justicia, de honestidad y honorabilidad; que las Iglesias cumplan su función de unir a todos sus fieles en la unidad, en el respeto al prójimo; que el Estado cumpla su función, su alta responsabilidad de servir; que seamos todos ejemplo para convivir mucho mejor.
Esto es simple si tenemos voluntad de cambiar todos. Si no la tenemos, nos acercaremos al precipicio social: la anarquía y ya se muestran bastantes indicios de que nos acercamos a ella.
En la última reunión de funcionarios cúpula de BANORTE, su presidente y Ernesto Zedillo Ponce de León, ex presidente de nuestro país, coincidieron en que “ Uno de los principales aspectos que se deben mejorar en el país es el estado de Derecho, ya que de este aspecto dependerá el crecimiento de la economía y productividad mexicanas; si se modifica favorablemente este aspecto se logrará una adecuada aplicación del conjunto de reformas estructurales que aprobó el Congreso de la Unión en los últimos años…el incremento de la productividad, aparte de los temas de innovación, de educación, de permitir que los estudiantes realmente pueden desarrollar sus ideas, los resumimos en un punto fundamental, que es el estado de Derecho…la debilidad del Estado mexicano es uno de los principales problemas que se vienen arrastrando durante años”.
Si todos, t o d o s, participamos en el cumplimiento de nuestras pequeñas responsabilidad, estaríamos desarrollando, fortaleciendo y consolidando el Estado de Derecho, que es la cima de la convivencia social, pero es evidente que todos descuidamos el cumplimiento de nuestras pequeñas responsabilidades y dejamos que el “otro” lo haga por nosotros y el “otro” es el Estado y recibe un alud de deficiencias en la formación y el adulto, el ser social está mal formado y sucede lo que se ve, se percibe y se siente todos los días: la debilidad del Estado ante la inseguridad, la delincuencia , la fragilidad del estado de Derecho.
Debemos participar en una renovación moral nuestra, de nuestra sociedad.























