Para combatir el stress, hoy escribiré de béisbol.

De entrada no soy fanático de ese deporte. Me agrada verlo y disfruto los partidos que presentan las diferentes empresas cableras de teve de paga.

Apenas puedo distinguir entre una recta, una rápida, una cueva, un slaider hacia afuera, un slaider hacia adentro, una bola submarina, una nudillera, un cambio de velocidad y una bola de tirabuzón, pero no distingo una recta cortada ni una recta rompiente.

También sé cuándo es un jit, un doble, un triple, un jonrón y hasta un Gran Eslám; o un faul, o un lanzamiento o bola descontrolada – ualpich -. ¡Ah! También cuando es una carrera o se anota una carrera…todo eso, cualquiera con dos dedos de frente lo sabe. ¡Claro!

Desconozco si es o no es el Rey de los Deportes, lo que sí sé es que es un deporte deporte, muy limpio y que es bastante emocionante.

Tampoco sé si el béisbol es un deporte exacto. No lo sé y maldita la cosa, pues ni tengo estadísticas de nada ni de nadie, pero lo que sí sé es ¡entretiene! Sobre todo cuando los marcadores son bastante cerrados y están por entrar, y entran, a la novena entrada.

Hago un reconocimiento a mi amigo y condiscípulo Alberto De la Cruz Herrera – allá por 1964-1966 – que me inició en este deporte … recuerdo al TIGRES de Alejo Peralta, mexicanizado y a su entrenador Chito García, a Celerino Cano y al Pulpo de las paradas cortas, Fernando Remes (curiosamente con algunos de ellos coincidía, algunas madrugadas, en el puesto de barbacoa de Óscar, en Ixtlahuaca, estado de México, allá por el 80-82). También a mi h. compadre Anastasio Escobedo que me relanzó a este deporte, particularmente con Los Yankees.

He disfrutado varias Series Mundiales y la que terminó ayer me mostró algunas de las máximas de este deporte, que se han aplicado a varias actividades:

¡Esto no se acaba hasta que se acaba!
¡El último minuto tiene sesenta segundos!
¡Todo puede pasar hasta que cae el aut 27!
¡Ni un lanzamiento de más, y ni uno de menos!

En el pasado torneo corto de la Serie Mundial se mostraron las claves del éxito en ese deporte, que se pueden aplicar a las actividades de la vida: Buen picheo, buena defensa, bateo oportuno, y agregaría, buena dirección.

En toda la serie de 7 juegos, el equipo triunfador lo mostró y refuerzo mis palabra: Bruce Bochy, manager de GIGANTES, de San Francisco, dirigió su “roster” con “MAESTRÍA”: Colocó a su lanzador, dio las indicaciones atinadas a su cuadro, a su defensiva y sacó al lanzador cuando lo juzgó necesario y colocó a sus relevos en los momento oportunos, y el cuadro defendió cuando se necesitó y bateó cuando era necesario…
TODO SE CENTRA EN CONOCER Y EXPLOTAR ESE CONOCIMIENTO, Y USAR A QUIEN SABE Y PUEDE RESOLVERLO LAS CRISIS, EN ESTA CASO, DEPORTIVAS, ACCIONES AGRESIVAS DEL EQUIPO CONTRARIO…EJEMPLO DE DIRECCIÓN Y AUTORIDAD.