“MÉXICO YA NO QUIERE MÁS MENTIRAS…YA NO AGUANTA MÁS MENTIRAS”, LIC. AGUSTÍN TÉLLEZ CRUCES, EN FUNCIÓN DE MINISTRO PRESUIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN. ORADOR OFICIAL EN EL ACTO CONMEMORATIVO DE LA PROMULGACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN DE 1917.

Casi todo el país fue arrastrado por el alud de hechos sobre el terrible y surrealista caso de la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, Gro., más los panteones-tumbas – que no se buscaban – de los Guerreros Unidos – y de Los Rojos – y que se han encontrado con osamentas. Un día y otro, también encuentran más y más osarios, como los restos de las ejecuciones masivas de nazistas y estalinistas. Y por ver los árboles no se ve el bosque: se dejan pasar detalles.

He leído varias veces, SINUHÉ, EL EGIPCIO, de Mika Waltari; cada vez que lo leo, encuentro algo nuevo, pero siempre me queda su pregunta al ingresar como estudiante de la escuela de medicina del Templo de Amón, en Tebas… ¿Por qué? Misma interrogante que el grupo de acción del SDECE de Francia, se hacían ante la estancia y reunión de Rodin, Monteclair y Casson, de la Organización del Ejército Secreto – OAS -, en Viena, con el Chacal, ¿Por qué? ¿Para qué?

¿Por qué, y para qué, habían acudido los estudiantes de la normal rural a Iguala, esos fatídicos días?

Fueron la tarde noche del viernes 26 y madrugada del sábado 27 de septiembre. Ninguna actividad escolar.

La escuela normal rural de Ayotzinapa, Gro., está a 2.6 Kms. de Tixtla; a casi 20 Kms. de Chilpancingo y partiendo de Chilpancingo hacia Iguala, se deben recorrer sus buenos 108 kilómetros; total, de las instalaciones de la normal rural al centro de los acontecimientos, Iguala, hay por lo menos, casi 128 kilómetros. Actividades extraescolares, que nada tenían que ver con las cuestiones de mejora de los servicios residenciales, de formación o deportivas o deportivas; no es lejana a la realidad la sombra de actividades cuasidelectivas de los cabecillas-líderes del grupos y su confrontación con el grupo de poder de la región representados por el presidente municipal y su esposa. Esperemos los hechos indagatorios de la justicia.

A esas horas, ¿por qué y para qué, un grupo indeterminado de estudiantes residentes de la escuela rural, por la tarde noche del inicio de ese fin de semana, estaban fuera de las instalaciones escolares, institucionales, si la escuela normal ofrece servicio de residencia y alimentación a sus estudiantes, aparte de los servicios de formación profesional docente, complementariamente con equipo y aparatos personales de comunicación electrónica – Laptop y demás consumibles y servicios – individuales, y más?

En Iguala, funcional el Centro regional de Educación Normal – Federal -, ¿por qué no estuvieron con ellos – el universo del cual surge la cantidad de 43 – y por qué no están con ellos?

¿Por qué, en lo que haya sido el objetivo, no participaron los alumnos de los semestres tercero y quinto de la misma escuela?

¿Por qué no están las autoridades de la escuela normal? Porque no hay, no existen. Están, pero no son. Carecen de poder, de autoridad, de mando, de gobierno. Ahí, como en varias escuelas normales, están instalados y funcionan co-gobiernos: Los proponen los alumnos. Opera un ficticio equilibrio laboral e institucional.

Para terminar con las reflexiones de Sinuhé y de Sherlock Holmes, ¿quién se beneficia de todo esto, y por qué y para qué?

Si usted cree que el gobierno de la República orquestó esto, ¿por qué y para qué lo haría? En nada lo beneficiaría, como se está viendo: la Unión Europea, la ONU y el Papa Francisco están enviando notas diplomáticas al gobierno mexicano, que son malos mensajes para el-los inversionistas y para el país, en donde se está agitando el nivel de educación superior, más de lo usual.

Fuera de las recomendaciones de Maquiavelo, de obtener los fines, sin importar los medios, siguiendo lo opuesto a lo recomendado por el ministro de la propaganda Nazi, Joseph Goebbels, el gobierno de la República no debe apostarle al olvido, ni a repetirle mentiras y más mentiras o crear más malas noticias para diluir, distraer la atención de estos hechos; si bien, algunos personajes de Spota expresan: ¡Qué pobre argumento es la verdad!, el pueblo de México debe conocer la verdad y, también igual de importante – acaso más que el conocimiento de la verdad – es la aplicación de la justicia Que llegue a dónde llegue, castigando a todos, hasta las omisiones, descuidos del ex gobernador, del aun procurador=fiscal estatal, del secretario y/o responsable de seguridad pública; no deben darse ni opacidades, ni complicidades. La salud de la República lo requiere. La nación no quiere más sangre, ni más mentiras. Si bien se dice que la sangre clama sangre, lo que en este momento la República y su sociedad necesitan es justicia, justicia pronta, precisa; un justo escarmiento, que será señal de un buen gobierno.

Las actuales manifestaciones de demanda de justicia y el lema de “vivos los queremos” y “no los busquen en los muertos”, que derivan en hechos vandálicos, de rapiña y de confrontación y serias molestias a la sociedad, ¿en qué ayudan a la solución del conflicto? Realmente en nada… ¡Ah, pero es una carambola de varias bandas! 1ª. Se molesta a la sociedad para que se manifieste en contra del gobierno y le exija a éste justicia en el sentido que demandan. 2ª. ¿Buscan desprestigiar a la administración? 3ª. ¿Buscan agitar y desprestigiar? Ya lo hicieron, y hasta internacionalmente y en el mundo de las inversiones, y/o le agregan una piedrota más a la bolsa.4ª.-Enmedio del caos, buscan que haya confrontación y más sangre para señalar al gobierno Federal como represor. 5ª. (La más peligrosa) La indignación social podría elevar la voz y exigir políticas públicas que suspenderían los formatos democráticos que hoy disfrutamos. ¿Habrá “algo oscuro” atrás de estos movimientos de movilización y exigencia de justicia”? ¿De qué grosor es la línea que separa la movilización=agitación de la subversión?

Recientemente se dieron cambios – insuficientes – en el Ejecutivo de Guerrero y por el perfil del nuevo mandatario – Rogelio Ortega -, recuerdo una imagen-juicio de César Darío: Si a un ladrón lo pone usted, señor arzobispo, a cuidar un banco, pueden suceder dos cosas: o que robe cuanto encuentre, o que se convierta en celoso y honradísimo guardián”. Es el albur que corren la sociedad de Guerrero y la República.

¿Será Rogelio Ortega Martínez el Edipo que espera Yocasta (Guerrero) para resolver sus males, sus epidemias, su estado de intranquilidad, inseguridad, corrupción e impunidad o, como el legendario personaje dramático, estará imposibilitado por su origen, por el destino de todos y por la decisión de los dioses? ¿Enfrentará, y resolverá, el enigma, cuya solución es conocida?