Pasado el stress del día electoral y la borrachera emocional de saberse triunfadora en las elecciones más cerdadas de la historia de Brasil, Dila Rousseff está digiriendo los efectos del triunfo y estos no son muy halagadores.
1°.-Debe pagar la factura a Luis Inacio Lula Da Silva pro todo el respaldo entregado y pro haber encabezado las negociaciones con todas las cúpulas de los partidos pequeños con los cuales estaba construida su coalición. ¿El costo y su duración? Nadie los conoce, ni los dos protagonistas principales, ni Lula ni Dilma.
2°-Superar el desastre del desplome de la Bolsa de valores de Sao Paulo, que cerró a la baja del 2.77% y se situó en 50.503 puntos, reduciendo pérdidas, ciertamente tras registrar un derrumbe del 6%, minutos después de la apertura.
3°.-Los mercados prefirieron, en los {últimos días a su contrincante Aécio Neves – que prometía giro liberal a la economía y reducir la intervención del gobierno en la economía -, pero les faltó tiempo. Acaso una semana. Existe una decepción total. Consideran que el nuevo mandato de Dilma Rousseff será más de lo mismo.
4°.-El Real cayó, igualmente, 2.58% cotizándose a 2.52 por dólar, su menor nivel desde 2005.
RETOS:
1°.-Durante la palabra más escuchada fue CAMBIO y se comprometió a realizar los cambios que la sociedad brasileña necesita.
2°.-Adoptar medidas para reactivar el crecimiento: Desde 2010, donde Brasil tuvo espectacular alza del 7.5% de crecimiento, el país ha registrado un magro crecimiento.
3°.- Mejorar y controlar la inflación, que el año pasado fue de 6.75%, muy por encima del techo oficial propuesto de 4.9%.
4°.-Recuperar el ritmo del combate a la pobreza – Durante 12 años de gobierno del PT, 40 millones de brasileños salieron de la pobreza e ingresaron a la Clase Media, gracias a los subsidios director para familias pobres, viviendas populares, enseñanza técnica gratuita y cuotas universitarias para negros y estudiantes de muy bajos recursos.
5°.- Reforma Constitucional. La idea no es nueva. Existen 28 partidos representados en el H. Congreso Nacional, mas ni un gobierno se ha atrevido a iniciar una modificación. Después de las protestas de junio de 2013, Dilma propuso crea una Asamblea Constituyente para preparar una reforma política, pero fue rechazada hasta pro los diputados de su partido, el PT, pero de este lema, Rousseff hizo su bandera de campaña y está comprometida a cumplirla.
6°.- Lucha contra la corrupción se impuso como lema central de su campaña
7°.- Relanzamiento económico. Después de la euforia del doble periodo de Lula, Dilma Rousseff recibió un crecimiento sostenido de 7.5%, pero este año 2014, apenas llegó a 0.7%. Dilma Rousseff ha prometido una reforma fiscal y seguir aumentando el salario mínimo, además de reafirmar su compromiso de disciplina fiscal y freno a la inflación.
¿Se atreverá a tanto o por lo menos a la mitad? ¿La dejarán sus partidarios?
Tiene todo en contra: su partido tiene sólo 70 diputados y enfrentará una cifra inédita de legisladores conservadores.























