Todos los días; un día sí y otro también, TODOS los Medios de Comunicación informan y difunden delitos de los servidores públicos; los señalan, los remarcan y parece que es el cuento de nunca acabar.

Que se detiene a Fulano de tal por peculado, a Perenganito, por fraude; A Sutanito, por desvío de recursos; otro más por ejercicio, indebido del poder; uno más porque se confabuló para defraudar; este otro, porque ofertó empleos; uno más por recibir cohechos; etc., etc. y etc.

Todo esto es indicador de que las grandes instituciones de la sociedad nacional – y parece que de todo el mundo occidentalizado – , la familia, la educación – escuela, universidad -, las Iglesias y las instituciones del gobierno, aparte de los partidos políticos, están fallando en su respectiva función.

En las familias y en las escuelas ya no se crean, ni se refuerzan ni se amplían ni se fortalecen los hábitos ni los valores morales; los padres consideran que cumplen su misión con sus hijos con los simples hechos de satisfacer la alimentación, educación, salud y bienestar. Están equivocados.

Las escuelas suponen que con el cumplimiento de su función – formar y preparar a las nuevas generaciones – está cumplida su responsabilidad. Están equivocadas.

Las Iglesias suponen que con que sus fieles continuamente acudan a los servicios religiosos, está cubierta su razón existencial. Están equivocadas.

El gobierno tiene la percepción de que sus integrantes con que paguen sus impuestos, acudan a los actos de gobierno y no hagan bulla, están satisfechos sus responsabilidades. Está equivocado.

Los partidos políticos piensan que están satisfechas sus funciones y responsabilidades=función clon el hecho simple de que efectúen la selección de candidatos, organicen y realicen campañas políticas y los ciudadanos acudan a emitir su voto. Están equivocados.

Y tan lo están que los resultados son negativos y siguen constantemente creciendo: TOSDOS debemos formar hábitos de respeto a la norma, a la ley y a la autoridad, de no robar, no matar, no desear lo ilícito, educar con el ejemplo, seleccionar a los mejores, no a los que traen universos de votos…

Los ideales de José Ma. Morelos en sus Sentimientos de la Nación ahí están… ¡Desde hace 203 años! ¡Y nada, en lo general ha cambiado!

Y no es lema de campaña política: URGE UNA RENOVACIÓN MORAL DE LA SOCIEDAD