Bastante se habla de la pobreza y de la miseria en el país; que, dependiendo del método para medirla, se tiene, o no se tiene, que un 52% de mexicanos en la pobreza y de estos, el 50% en la más profunda, y amplia miseria; en otras palabras que el 26% de la población nacional vive en la miseria y que otros 26% es pobre.
¿Qué es ser pobre?
¿Cuándo está uno en la pobreza?
Existen bastantes y variadas definiciones e interpretaciones personales de la pobreza y de la percepción personal de la ubicación en la pobreza; sin caer en las ubicaciones de la pertenencia o no de los indicadores y de su graduación, está una que expresa que se es pobre cuando el no recibir el pago de una quincena o de un mes, se resiente en la vida familiar, lo que me parece cercano a la realidad. Esta situación económica afecta, directa y definitivamente en la calidad de vida.
Actualmente, México está caracterizado, como casi todos los países regidos por el formato económico del neoliberalismo o de la globalización de la economía – fundamentalmente – , pro una marcada desigualdad económica y social: el 10% de la población recibe el 90% de la riqueza producida y el 90% de la población nacional, apenas si recibe y disfruta el 10% de la misma riqueza.
Lo más curioso es que está sucediendo un fenómeno económico-social: varios deciles de la llamada clase Alta está disminuyendo su nivel de ingreso, calidad de vida y engrosando la clase Media y otros deciles de la Clase Media está perdiendo su capacidad de ingreso-compra y está incorporándose a la clase Baja.
Se está configurando un espejismo de mejoría económica, que como todos los espejismos son ilusorios, falsos: Crecimiento de la clase Media, cuando lo que está sucediendo es un empobrecimiento de la Clase Media y un crecimiento de los niveles de pobreza.
Lo anterior se comprueba en un documento de la OCDE: México reprobó en calidad de vida entre los 34 países miembros de esa organización: quedó abajo del promedio en seguridad, salud, ingreso y acceso a internet, de acuerdo con un estudio de dicha organización. México es el último en la lista de la famosa organización político-económica.
México, en el sector de seguridad, registró, oficialmente, 22.9 homicidios por cada 100 habitantes: más de cinco veces el promedio de los 34 países; en el sector de ingresos, quedó en el lugar 33 de 34, sólo por arriba de Chile, con 6 mil 554 dólares per cápita, contra un promedio de 18,907 dólares. Y concluye: “”La tasa de homicidios, el ingreso disponible en los hogares, el acceso a las conexiones de banda ancha y la parte de la fuerza laboral con al menos un título de secundaria, son los indicadores de bienestar en los que la brecha entre regiones de México y el promedio de la OCDE es mayor”.























