“LAS NACIONES QUE IGNORAN LA HISTORIA ESTÁN CONDENADAS A REPETIR SUS TRAGEDIAS…SIEMPRE MUEREN LOS INOCENTES Y QUEDAN LOS MALOS”, CICERÓN, EN LA COLUMNA DE HIERRO, DE TAYLOR CALDWELL.
“YA NO QUEREMOS MÁS MUERTES, NADIE QUIERE LEVANTAR MÁS CADÁVERES”, CLAMOR POPULAR.
“QUIEN LA HIZO… ¡QUE LA PAGUE!, MANUEL CAMACHO SOLÍS, EN FUNCIÓN DE REGENTE DEL D.F.
LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA ES SEÑAL DE BUEN GOBIERNO. LOS FEDERALES, PELÍCULA
El pesimismo me llena; lo combato felicitando a los médicos en su día, especialmente a mis amigos médicos que me atienden: Octavio Arroyo, Felipe Durán, Manuel Ledesma, Nicolás Guzmán, Eustolio Hernández Vázquez, Rubén Miranda, traumatólogo Acuña, Salvador Loeza y Manuel Lozano. Gracias.
Se dice que política es percepción y que en política, lo que parece, es. Hoy, lo que se percibe en nuestro país, parece, se ve y es terrible: Ayotzinapa=Iguala=Cocula.
Terrorífica bestialidad…supera el canibalismo.
Cualquier cosa que se haga y se diga es tan injustificable e insuficiente como inaceptable, increíble e inolvidable y estéril, así sea la aplicación de todo el poder de la ley: no regresarán vivos. Es muy posible que estén en el mundo de las sombras, en el inframundo.
Está configurado el esquema de una tragedia, y es, verdaderamente, una tragedia: cualquier línea de conducción no lleva a solución satisfactoria; la línea que se siga termina en solución socialmente insatisfactoria… ¡para todos!
Nada justifica esa barbarie. Ni los nazistas, ni lo stalinistas. Ni Huichilobos. Ni Huitzilac. Aunque se lleve a la Piedra de los Sacrificios a Ángel Heladio Aguirre se podrán regresar vivos a los 43 desaparecidos ni a los seis asesinados en el transporte. Estamos hablando de, casi, cincuenta asesinatos, ejecutados por bestias, que dejan cortos a los animales, a las bestias, salvajes. No habrá nada que lo haga, que los regrese vivos.
Si bien es cierto que la separación del alto cargo de gobernador de Ángel Heladio Aguirre no regresará vivos a los desaparecidos, SÍ, AYUDARÁ, Y BASTANTE a su esclarecimiento y a la credibilidad y confiablidad, si aun existe ápice de ellas, especialmente en las procuradoras y administradoras de la justicia y en las instituciones de la República y en quién es depositario de ellas y las representa, Enrique Peña Nieto. Nuestras instituciones están a prueba.
Mucho se ha escrito y se escribirá sobre Ayotzinapa-Iguala y se seguirá escribiendo y hablando. Este hecho es transexenal, histórico y año tras año se hablará de ellos; es uno de esos acontecimientos que marcan un periodo de la Historia de una sociedad, de una nación, de un Estado y de un gobierno y siendo todo esto cierto, también será imborrable, inolvidable; hágase lo que se haga, no se olvidará, inclusive si se hace justicia hasta el fondo, llevan a los tribunales y se condenan a los culpables, a los responsables, a los cómplices y autores intelectuales y materiales y se reinstala el Estado de Derecho, en Guerrero: JAMÁS SERÁ OLVIDADO. En cada movimiento de demanda popular, sea cual sea su origen y objetivo, surgirá el lema: Ayotzinapa no se olvida.
En momentos como éste, pero confiando en la esencia, espíritu y fortalecimiento de la República, acudo a Cicerón: “El poder y la ley no son sinónimos…Donde el poder se ejerce sin limitaciones, no hay ley que valga…Si los hombres ignoran las leyes, es porque individuos venales y despreciables hacen caso omiso de ellas. Los hombres pueden arrojar cieno sobre las blancas vestiduras de la Justicia, pero no pueden derribarla ni apartarla del lugar que le corresponde…Los gobiernos raramente representan los pueblos. Los hombres perversos que están al frente del gobierno se ven obligados a mostrar en público una cara simpática ante los oprimidos…Los ambiciosos que ocupan altos cargos se dejan llevar, a menudo, por el despecho…porque los hombres sin leyes serían como animales y las naciones caerían en la anarquía… ¿Acaso los fundamentos de las leyes de Roma no son que el pueblo es más que el gobierno? Si el gobierno se hace culpable de actos criminales, ¿no es deber del pueblo refrenarlo y castigarlo como si fuera un individuo violador de la ley?
Una sonrisa amarga dibujo cuando leo que el gobernador se dijo ignorante de lo que sucedía en Iguala, Chilpancingo, Cocula -, Tixtla, Atoyac, Taxco, Ixtapan de la Sal, Huitzuco, Tepecoacuilco, Teloloapan, Apaxtla y…(para este señor, ¿qué será gobernar?) y me entero que puso a disposición de la sociedad guerrerense la decisión de separarse del cargo y que dejó en el escritorio de los directivos nacionales del PRD su renuncia; otra sonrisa ácida, cuando el presidente nacional del PRD ofrece a la sociedad, babeando cinismo, una disculpa y pide perdón por el caso Iguala. Inocentemente, dijo desconocer a sus personalidades políticas y funcionarios; un callado coraje me invade cuando pienso en los tiempos: viernes 26 de septiembre, está en un baile festejando, por la noche, el II informe de labores rendido por su esposa, directora del DIF municipal de Iguala; le informan de los desastres, se salen, tiene tiempo de redactar su solicitud de licencia, arma todo el escenario para la reunión extraordinaria del Cabildo para conseguir su autorización, habla con su equipo de abogados y se le tramita y obtiene un amparo para no ser detenido por delitos no graves; ¡se esfuma! Y cuando se materializa trae un amparo para ¡no ser detenido por delitos no graves!…¡¡Y está en libertad!! Lo esperan 6 cadáveres y 43 desaparecidos, más los muertos que se atribuyen por confesiones y declaraciones de ¡hasta su suegra! Y, además, tenía todo amarrado para ser candidato a diputado federal y, si continuaban los escenarios o los consolidaba ¡Senador de la República! y ¡¡Quién sabe qué más!!
Todo ejercicio del poder representativo, y popular, debe estar normado, y regulado, por las leyes; estos señores hicieron del poder depositado en ellos por el pueblo, terrorífico edificio de corrupción=impunidad para obtenerlo, conservarlo y acrecentarlo, haciendo a un lado justicia y ley, implantando ambiente de espanto y miedo; con la mano en la cintura, sin escrúpulos hacían a un lado a los opositores a sus intereses, eliminándolos, sojuzgándolos, comprándolos, desapareciéndolos, no importándoles si mataban, herían, destruían, torturaban o lo que fuera necesario para lograr sus fines. El Fin justificaba los Medios. César Borgia, y El Príncipe de Maquiavelo en acción.
Casi todos somos gente sencilla; sufrir una muerte en la familia es no solamente cargar con su desaparición física, sufrir su vacío y vivir con su ausencia, sino, además, saber que se cortó una esperanza, un futuro, una posibilidad de ser, ¿usted, daría su poder, su confianza, su voto, a un partido como éste, y a personas como éstas, para que gocen de impunidad?
Releo: si el gobierno se hace culpable de actos criminales, ¿no es deber del pueblo refrenarlo y castigarlo como si fuera un individuo violador de la ley? Un grupo de hombres poderosos que gobierne es tan culpable como un simple ciudadano de los delitos que cometa, pero en el caso del gobierno el delito es mayor y más odioso porque es como si se derribara las murallas de la ciudad dejándola indefensa ante el enemigo…pero, ¡ay!, los pueblos no se dan cuenta de que están en peligro hasta que es demasiado tarde”. La única arma que tenemos los ciudadanos es el voto.























