Una de las figuras político-electorales contempladas en la nueva reforma electoral, la consulta popular, avanza y próximamente tendrá su prueba de fuego.
En este momento están los temas siguientes para las consultas populares: Sobre las reformas energéticas, sobre el incremento del salario mínimo y sobre la disminución del número de diputados plurinominales.
De acuerdo con los datos preliminares proporcionados por el Instituto Nacional Electoral y el Registro Federal de Electores, las consultas lograron superar “holgadamente” el 2% del padrón electoral que se establece en la ley para que puedan realizarse: lograron reunir y presentar más de16 millones de firmas.
Entre hoy, mañana sábado y el domingo, el Registro Federal de Electores remitirá al H. Congreso los informes correspondientes de las primeras consultas.
Para la verificación de las más de 16 millones de firmas que recibieron, el INE destinó 30 millones de pesos y contrató a mil setecientas personas para revisar la autenticidad de las firmas. Y se habilitó otro centro para completar el proceso dentro de los días establecidos por la ley. Durante el proceso de verificación, ninguna de las consultas presentó duplicidades mayores al 20%, que podría haber sido factor para anularlas, según lo establece la ley.
Únicamente como dato: Las duplicidades entre los firmantes de la consulta popular sobre la reforma energética fue del 10.6%; el porcentaje sobre el incremento al salario mínimo, se dio un 3.8%; el cruce de la consulta sobre la disminución de los diputados plurinominales está aun pendiente.
Estas consultas se realizarán en el próximo año.
Ahora bien no debe pasar desapercibido que el año próximo será año electoral y estos asuntos y acciones podrían empalmarse.
Es indudable que estos tres temas estarán en la agenda política como propuesta de campaña.
No debe olvidarse que cada una de ellas tiene una paternidad partidista: Sobre la reforma energética, el partido de la Revolución Democrática.
Sobre el incremento al salario mínimo, el Partido (de) Acción Nacional, aunque su origen fue del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, del Partido de la Revolución Democrática.
Y sobre la disminución de los diputados plurinominales, el Partido Revolucionario Institucional. (La propuesta real es sobre la disminución de los representantes populares por el principio de mayoría de listados plurinominales o de partido).
Como sea o vaya a ser, la verdad es que esta nueva práctica sobre esta figura de la democracia participativa, abre nuevos caminos a nuestra democracia y fortalece nuestras prácticas democráticas.
Y nuestra democracia será más efectiva cuando inicie la operación la ratificación de mandato y el plebiscito, pues, finalmente, la mayoría de los votos hacia un candidato es una formas de contrato por representación, por un tiempo determinado y funciones-responsabilidades determinados y el patrón es la sociedad nacional y el empleado es el representante popular y servidor público y si, finalmente y en esencia, es un contrato y el patrón decide, el patrón, tiene el derecho de rescindir, o ratificar, el contrato y los servicios, con base en la ley.
Esto no será fácil, pero deben darse, y ser, una práctica natural y común en nuestra democracia, que no será completa hasta que estas figuras de la democracia participativa sean una realidad cotidiana.























