Las cuestiones políticas en todo el mundo están color de hormiga, particularmente en el sector del ejercicio omnímodo del poder, pues quienes lo ejercen suponen que lo que hacen siempre están cubiertos con el velo de la impunidad – la vestidura de Cristo, diría Don Fidel Velázquez -; a eso se le califica, ubica con el nombre de corrupción e impunidad.

No son pocos los casos en los cuales se destapa y, también, en lo que se lleva a los tribunales a los directamente responsables; curiosamente muchos de estos casos suceden en países altamente occidentalizados, estandartes de la honestidad y democracia, así como de la aplicación de la justicia: en Francia se llamó a un ex Presidente de la República para que informara de sobornos; a la FIFA le han reventado casos de compra de votos para la designación de sedes de eventos; en algunos otros, cuando se hace público el hecho de abuso de poder, por escrúpulos y antes de mayor enlodada, presentan sus renuncias a los puestos que el voto popular los llevo al poder.

En Brasil está sucediendo algo parecido: Se acusa al gobernante partido del Trabajo de que de 0los contratos concedidos por la paraestatal PETROBAS, recibía el 3% del monto de los contratos para fines de organización de las campañas políticas. Esta acusación es grave, seriamente grave, porque:

1°.Tanto la presidenta de la República, como el partido del Trabajo están dentro de un proceso de Balotaje – Segunda Vuelta – para definir al futuro presidente de la República y esta elección decisiva será el próximo 26 del presente y ya no tiene tiempo de revertir esta acusación.

2°.-Brasil, la segunda economía de América, está caracterizado por una población cercana al 40% en los umbrales de al pobreza. Las políticas públicas aplicadas por Lula Da Silva y Rousseff no han provocado movimientos en la base de la pirámide social. La delincuencia y hasta la guerrilla están presentes.

3°.-El partido del Trabajo está señalado como un partido que ha comprado los votos de los electores y aunque todos los partidos lo hacen encubiertamente, ahora es el momento más sensible, los quince días inmediatamente anteriores al día “D” electoral y que, además, ha utilizado recursos financieros ilegales, excediendo los topes oficiales de campaña.

4°.-Dilma Rousseff está señalada como corrupta y no únicamente por la oposición política: por los trabajadores y líderes sociales de las diferentes clases sociales. Además, en la pasada Copa Mundial de Fut bol recibió recordados chiflidos y rechazos de todas las clases sociales pro los actos de robo, hurto, rapiña y corrupción expuestos y demostrados y, lo peor, por no haber culpables ni juzgados.

El mismo 26 del presente, por la noche sabremos si esta denuncia hizo o no efecto en la voluntad de los electores, pero es muy probable, con esto o sin esto, que haya un cambio determinado por los electores, porque la mayoría de brasileños demandan CAMBIO