El pasado domingo 5 del presente, la hermana república sudamericana de Brasil realizó elecciones para la renovación de sus poderes Ejecutivo y Legislativo y en contra de todos los pronósticos se presentó un resultado no esperado: Marina Silva, candidato por el partido Socialista Brasileño no fue oponente para la presidente Dilma Rosuseff, quien busca reelegirse y la abanderada del partido PSB por voluntad del electorado brasileño quedó en el tercer lugar y dado que la legislación electoral brasileña establece que si ninguno de los candidatos contendientes obtiene el 50% más uno de los votos, habrá Segunda Vuelta, o Balotaje, pero será con el candidato del partido socialdemócrata brasileño _PSDB- el senador de la República, Aécio Neves.

Los porcentajes que determinaron esta futura votación fueron: Dilma Rousseff logró el 41.58%, Aécio Neves, 33.56% y Marina Silva, el 21.3%.

La elección definitiva será entre Aécio Neves y Dilma Rousseff, el domingo 26 del presente octubre.

Ese 21.3% de votos – equivalentes a 22 millones de votos – serán claves para definir el sentido de la votación de ese domingo. El padrón es de 142 .8 millones de ciudadanos con sus derechos a salvo.

Las propuestas de la aun presidenta Rousseff son:

1°.-Economía de mercado con sentido social.

2°.-Estado fuerte en áreas estratégicas – Petrobras, Banca, energía – sin afectar la empresa privada.

3°.-Alta carga impositiva para financiar programas sociales.

Las de Aécio Neves son:

1°.-Fin de la reelección presidencial.

2°.- mandato de 5 años

3°.- 10% del PIB a la educación

4°.- Propuesta de cambio total de Brasil.

Cualquiera que sea el resultado, el triunfador estará obligado a realizar cambio en muchos formatos políticos, económicos, educativos y de aplicación de justicia porque en Brasil, la 2ª. Economía de América está una pobreza aplastante, gigantesca corrupción e impactante corrupción y quien decidirá la elección será la perdedora Marina Silva y ahí ella puede ganar.