Corrigiendo y orientando las cuestiones administrativas, finalmente el H. Congreso local empezó a desenmarañar la madeja del asunto de las finanzas del estado y aunque ya lleva casi tres años con los escenarios, reales o ficticios, sobre el boquete financiero, el quebranto de las finanzas estatales, las deudas y deudores, los procesos de refinanciamiento y restructuración de las deudas del estado y su abanico de deudores, hora la soberanía estatal toma la decisión que debió tomar al inicio de su gestión: Investigar lo que hay de cierto en las cuestiones financieras, los empréstitos y las restructuraciones.

Parece que se recupera el sentido común.

Con la finalidad de revisar las situaciones anómalas que privan en las finanzas públicas de la entidad y para proponer la s medidas necesarias para prevenir y/o detectar actos de corrupción, el poder legislativo determinó, por unanimidad, la creación de una comisión especial que esclarezca lo porqués de la crisis en las finanzas del Ejecutivo estatal.

Esta comisión estará conformada con representantes de las diferentes fracciones partidistas, así como de la representación parlamentaria pluripartidistas; conocerá de las variaciones anómalas en el patrimonio y contar con los elementos para evaluar las decisiones y definir si existen conflictos de intereses en la función pública.

Esta decisión del H. Congreso del estado es, aunque tardía, atinada, pero, surgen las preguntas siguientes:

¿Los H. Diputados llegarán al fondo del asunto, porque la comisión será integrada por todos los partidos?

O ¿Se cumplirá lo que se dice y es clásico: ¿Quieres que no se averigüe nada d alguna situación delicada? ¡Crea una comisión!

La verdad es que esta comisión debería o estar conformada por particulares o debió encargarse a un bufete contable o de auditores.

Las otras peguntas son,

¿En función de los resultados, el H. Congreso actuará y llevará a la justicia a los responsables y culpables?

¿El, o los, partidos representados en la actual legislatura, lo permitirán?

Estamos por ver, o una lucha partidista muy seria o una comedia muy bien tramada.

Lo veremos.