“LO QUE ES NECESARIO, ES NECESARIO. EL PODER NO DURA. TODO GOBIERNO TIENE DOS CARAS, SEÑORM, Y UNA DE ELLA ES LA MUERTE…LA POLÍTICA DE LOS HOMBRES ES TORTUOSA, Y EL PODER TEMPORAL LOS ALUCINA Y A VECES LOS ENVILECE. ES EL PRECIO DEL PODER TEMPORAL. CORONA DE SOMBRAS, DE RODOLFO USIGLI
“NO SE PUEDE GOBERNAR SI SE TIENEN REMORDIMIENTOS.” EL PRIMER DÍA, DE LUIS SPOTA
Dos anécdotas: Tengo un amigo economista egresado, y titulado, del Instituto Politécnico Nacional; muy joven recibió una beca para cursar su primer posgrado en alguna institución de educación superior en Japón; ahí terminó y logró su grado académico de Maestría en alguna de las particularidades de la Pesca; pronto fueron utilizados sus servicios en la desaparecida secretaría de Pesca. Me contó una anécdota: En alguna de las diversas reuniones con el secretario del Ramo se le encomendó a XYZ director de área presentara propuestas de solución sustentables al problema que representaba el caso Tamihua – por decir un nombre -; el joven y su equipo trabajaron en ese supremo encargo y se llevaron sus buenos días y horas de trabajo y pronto tuvieron el abanico de propuestas de solución para cuando el señor secretario las solicitara; pasaba una reunión del staff, otra y después otra y una más, hasta que el joven director se desesperó porque por más que levantaba el brazo, no le hacía caso…¡nadie! Inquieto, deseos de deslumbrar con su visión y sapiencia, acudió con el secretario particular del Hombre y planteó su inquietud; la respuesta de la antesala del Hombre fue parca: Esperar. Pasaron los amaneceres y las sombras y los sucesos en la región de la laguna de Tamiahua sonaban y sonaban y él se maldecía y renegaba…tenía la solución y era fácil, sencilla, barata y no tenía efectos secundarios ni rebotes, ni costos políticos ni sociales; ansioso acudió con su subsecretario, le recordó la alta comisión conferida y la presentó copia de su propuesta de solución integral del caso Tamihua. El subsecretario lo escuchó, le recibió la copia del trabajo realizado, lo hojeó y ojeó; se quitó los lentes, los limpio, los puso sobre alguna carpeta de su escritorio, serenamente levantó sus ojos, lo repasó de arriba abajo y de abajo arriba…y le dijo: conozco y entiendo su afán; su trabajo seguramente está muy bien y contiene la solución para el caso encomendado, pero ¿te has preguntado si realmente se quiere resolver el asunto? Tranquilo y espera. Él entendió y se llenó de una Matusalénica paciencia y devota resignación. Y Me contaba mi madre una anécdota muy conocida entre marchantes y mercaderes: Una ocasión un cliente negociaba el precio de algún producto artesanal y cuando ambos acordaron el precio, el cliente le dijo a su marchante…
– Oye, y si te los compro todos, ¿me los dejas más baratos?
– No, siñor…se los dejo más caros.
– Pe…per…pero…indio tarugo…tendrás dinero, mucho dinero…¿por qué no me los vendes ahorita todos ? Así, mañana ya no vendrás…
– No, patroncito…a luego, mañana, ¿qué vendo?
Vienen estas referencias a cuento por el cariz que tiene la cuestión de gobernabilidad
de nuestro estado. En reciente entrevista con los Medios de comunicación y en relación a las acciones de los estudiantes normalistas de Arteaga, Cherán y Tiripetío, el titular del Ejecutivo estatal respondió a preguntas específicas: “En su momento intervenimos en lo que correspondía a nosotros, que era actuar para salvaguardar la paz y la tranquilidad de los michoacanos y combatir actos delictivos; ahora es al poder judicial al que le corresponde castigar. Nosotros no castigamos; en todo caso el Poder Judicial es el quien debe sancionar y aplicar la ley y si castigar también se llama aplicar la ley, pues no sé en qué país estamos. No es que el gobierno esté actuando como represor, sino estamos metiendo en cauce al estado, en donde antes se toleraba, todo se permitía y, obviamente, que los terceros perjudicados eran los que quedan indefensos”.
Y lo cierto es que una cosa son las declaraciones y otros son los hechos: En todo el recuento de los conflictos sociopolíticos que esta administración se ha enfrentado, se ha dado un formato muy específico: Alteración del orden, clímax de la crisis, acción de gobierno, argumentación de razón de Estado: “Poner orden y encauzar al estado, salvaguardar la paz y la tranquilidad”. Se gana credibilidad, pero posterior desistimiento e inaceptables, e increíbles, justificaciones jurídicas, la realidad, filtraciones, los hechos y las órdenes superiores desdibujan las declaraciones, que quedan como de saliva, se pierde credibilidad y confianza, se exhibe al titular del Ejecutivo, se muestra falta de comunicación y coordinación entre miembros del gabinete, funcionarios y mandos Superiores y Medios y, otra vez, la avalancha de declaraciones de saliva, el alud de pronunciamientos de tinta y el álbum-galería de imágenes pretendiendo reconstruir los hechos, cual Gran Hermano, reescribiendo la Historia. Se sabe, rumor y/o verdad y/o filtraciones y deslealtades, cómo llegaron las órdenes para pagar todo lo que se ha pagado, y lo que se les ha pagado, a todos los grupos manifestantes; las fianzas, los desistimientos; el ocultamiento de daños físicos a los policías del operativo de rescate en Tiripetío, Arteaga, Cherán y demás. Se desea acción legal y no dudas, debilidades, retiro de la acción de gobierno.
Ahora bien, si se otorgaron nombramientos a los mejores hombres y/o mujeres en cada ramo de la administración y ante la situación de o cierta, o ficticia, gobernabilidad, a 9 meses y 13 días de gobierno de la actual administración, ¿O se quieren resolver los conflictos y sus causas, llegando hasta el origen de los mismos o no se quiere o no se puede o existen compromisos que son más trascendentes que la voluntad, del deseo de cambio de la sociedad? Porque es increíble, inaceptable, que no se tengan propuestas de solución. Igual, no se puede aceptar, ni se puede, ni se justifica, que no se haga algo más allá del mejoralito y el paracetamol. El pueblo, nosotros, los que no entramos en juegos de poder, merecemos respeto.
¿O se auto administran los conflictos, porque si los resuelven, mañana, después, qué hacen? ¿O los quieren resolver o…qué? ¿O se gobierna o se simula? Aun sabiendo que gobernar no es fácil, por los hechos es sensible que se entra al umbral de la decepción y frustración de la sociedad hacia el gobierno ante la realidad e imposibilidad de avanzar en el encauzamiento del estado hacia la paz y tranquilidad deseada y dentro de un Estado de Derecho.






















