A unos días de que entregue la titularidad del poder Ejecutivo, Luis Felipe Calderón Hinojosa informó a la nación, y países interesados, de descubrimiento de yacimiento de crudo en tierra firme. Este yacimiento se encuentra localizado a unos 20 kilómetros de Villahermosa, Tabasco; de conformidad con la perforación del pozo Navegante I, podría confirmar la existencia de 500 millones de barriles de petróleo crudo. En base a estos datos, este sería el volumen de crudo más grande descubierto en los últimos diez años.
Fuera de las cuestiones técnicas para la perforación y cuantificación del manto petrolero, así como su equivalencia comparativa con otros descubrimientos y consumos, este es el tercer descubrimiento de mantos petrolíferos dado a conocer en este año, el último de la administración, hechos e incrementan las reservas probadas de hidrocarburos y aseguran la explotación, refinación y comercialización de petróleo por veinticinco, acaso treinta años, al ritmo actual de extracción y refinación y comer4cialización.
Este hecho, sin embargo, de qué nos sirve a los mexicanos, aun sabiendo o escuchando que el petróleo es nuestro, desde el punto de vista constitucional, histórico y sentimental. ¿De qué nos sirve?
Desde su expropiación=nacionalización, hace setenta y cuatro años, en 1938, el petróleo fue la base y eje equilibrante de nuestra vida económica y su presencia en la vida del país fue, y es, determinante, mas desde el arribo de la línea neoliberal globalizadora en nuestro país, en la política y en el gobierno-administración, los ingresos petroleros son para soportar la vida administrativa del gobierno – se dice que el casi el 50% del prA unos días de que entregue la titularidad del poder Ejecutivo, Luis Felipe Calderón Hinojosa informó a la nación, y países interesados, de descubrimiento de yacimiento de crudo en tierra firme. Este yacimiento se encuentra localizado a unos 20 kilómetros de Villahermosa, Tabasco; de conformidad con la perforación del pozo Navegante I, podría confirmar la existencia de 500 millones de barriles de petróleo crudo. En base a estos datos, este sería el volumen de crudo más grande descubierto en los últimos diez años.
Fuera de las cuestiones técnicas para la perforación y cuantificación del manto petrolero, así como su equivalencia comparativa con otros descubrimientos y consumos, este es el tercer descubrimiento de mantos petrolíferos dado a conocer en este año, el último de la administración, hechos e incrementan las reservas probadas de hidrocarburos y aseguran la explotación, refinación y comercialización de petróleo por veinticinco, acaso treinta años, al ritmo actual de extracción y refinación y comer4cialización.
Este hecho, sin embargo, de qué nos sirve a los mexicanos, aun sabiendo o escuchando que el petróleo es nuestro, desde el punto de vista constitucional, histórico y sentimental. ¿De qué nos sirve?
Desde su expropiación=nacionalización, hace setenta y cuatro años, en 1938, el petróleo fue la base y eje equilibrante de nuestra vida económica y su presencia en la vida del país fue, y es, determinante, mas desde el arribo de la línea neoliberal globalizadora en nuestro país, en la política y en el gobierno-administración, los ingresos petroleros son para soportar la vida administrativa del gobierno – se dice que el casi el 50% del presupuesto de egresos de la Federación es de origen petrolero -, razón por la cual, dicen desde esa fecha, desde los errores del Ing. Jorge Díaz Serrano, director del corporativo PEMEX, paraestatal, está quebrado y tiene pérdidas. Uno, como pueblo, no se explica, y no acepta, esa paradoja, esa contradicción y supone que hay mentiras sobre este asunto, pero calla.
Es curioso e inaceptable, que la política pública económica de la administración Federal pretenda, y lo logre, obtener más dinero con el constante, permanente, miniencarecimiento de los combustibles y del gas, con los sofismas, primero, de que esos minincrementos no afectan la estabilidad micro y macroeconómicas del país, lo cual es una mentira y segundo, que el país debe desaparecer los subsidios a los combustibles y pagarse en nuestro país el precio internacional de los combustibles, igualmente falso por la evidente diferencia económica, nivel de ingreso y nivel de desarrollo, entre nuestro y los restantes países del Primer Mundo o más industrializados del mundo. Una simple comparación entre nuestro país y los países árabes productores de petróleo nos daría la arzón y se verían las desigualdades y desequilibrios socioeconómicos; también es una mentira que los llamados subsidios a los energéticos costaran 1.6 billones de pesos en el sexenio, porque ¿si el petróleo es nuestro, por qué nos deben subsidiar su compra? A la inversa, deben devolverse a la sociedad eficientes servicios y ofrecerse a la sociedad regalías de sus ganancias y no transformadas en altísimos salarios, sueldos y prestaciones para la alta burocracia.
¿De quién es el petróleo? Es de la nación y la nación somos todos, no unos cuantos
esupuesto de egresos de la Federación es de origen petrolero -, razón por la cual, dicen desde esa fecha, desde los errores del Ing. Jorge Díaz Serrano, director del corporativo PEMEX, paraestatal, está quebrado y tiene pérdidas. Uno, como pueblo, no se explica, y no acepta, esa paradoja, esa contradicción y supone que hay mentiras sobre este asunto, pero calla.
Es curioso e inaceptable, que la política pública económica de la administración Federal pretenda, y lo logre, obtener más dinero con el constante, permanente, miniencarecimiento de los combustibles y del gas, con los sofismas, primero, de que esos minincrementos no afectan la estabilidad micro y macroeconómicas del país, lo cual es una mentira y segundo, que el país debe desaparecer los subsidios a los combustibles y pagarse en nuestro país el precio internacional de los combustibles, igualmente falso por la evidente diferencia económica, nivel de ingreso y nivel de desarrollo, entre nuestro y los restantes países del Primer Mundo o más industrializados del mundo. Una simple comparación entre nuestro país y los países árabes productores de petróleo nos daría la arzón y se verían las desigualdades y desequilibrios socioeconómicos; también es una mentira que los llamados subsidios a los energéticos costaran 1.6 billones de pesos en el sexenio, porque ¿si el petróleo es nuestro, por qué nos deben subsidiar su compra? A la inversa, deben devolverse a la sociedad eficientes servicios y ofrecerse a la sociedad regalías de sus ganancias y no transformadas en altísimos salarios, sueldos y prestaciones para la alta burocracia.
¿De quién es el petróleo? Es de la nación y la nación somos todos, no unos cuantos






















