Después de desgastante jaloneo entre las instituciones estatales y, se dice, el comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, se logró, y se tuvo, la comparecencia ante la soberanía estatal – el H. Congreso del estado – del titular de la secretaría de seguridad pública, Carlos Hugo Castellanos Becerra y en ella afirmó algunas cosas terroríficas y graves y hasta audaces.
Sus palabras “A principio de desde año, el diagnóstico de seguridad pública en la entidad reportó que el crimen organizado tenía infiltradas varias corporaciones de seguridad entre ellas, las policías municipales, la procuraduría general de justicia del estado y la secretaría de seguridad pública” causan terror y preguntas: ¿Por qué no se actuó en ese tiempo? ¿Actualmente, de este delitos, y los que resulten, cuántos están detenidos en el interior del estado? ¿En manos de quién estábamos?
Es bastante audaz lo siguiente: “Se ha avanzado de manera considerable en el combate al grupo criminal que prevalecí y tenía el control del estado”; lo anterior significa que los presidentes municipales detenidos, los mandos y elementos de seguridad municipal detenidos y en proceso eran los operadores y los políticos sujetos a procesos eran los autores intelectuales, los capos de capos de la mafia en la entidad. ¿Tiene pruebas? ¿Y la famosa e invisible y, además, libre, Tuta, qué onda? ¿Y los jefes de plaza, sus operarios y los Caballeros Templarios, el cártel Jalisco Nueva Generación, la H3, qué con ellos, son una mentira, un mito “geniales”?
Otra más: “Se les cortaron las fuentes de financiamiento de grupos criminales”. De ser esto cierto, ¿Cuáles eran? ¿Quiénes eran los prestanombres? ¿Cómo operaban?
El señor secretario de seguridad pública está equivocado y es tan audaz como temeraria esta afirmación: “Las fuentes de financiamiento de este grupo se encontraban en la minería”; de ser esto cierto, se muestra que la real razón y finalidad del comisionado era una cuestión de alta política de Estado: la presión de los Estados Unidos con su cabeza de playa-grupo, de El Americano, lo que indica que pronto saldrá libre (A propósito, ¿qué nacionalidad tiene este hombre, dónde nació, quiénes son sus padres?) – para terminar con el contrabando minerometalúrgico de los chinos – no nombrados en ninguna parte -.
¿Entonces la ola siempre presente de extorsiones, asesinatos, cuotas, secuestros en la sociedad estatal no movió ´movió a nadie, ni desestabilizó a nadie, no provocó desplazamientos poblacionales, estancamiento o caída de la economía?
Hizo una afirmación curiosa que desmiente algunas de sus informaciones: “Los exámenes de control y confianza que se aplicaron fueron realizados antes de su aterrizaje en la secretaría de seguridad y, además, el centro de control y confianza no depende de la SSP”. Separemos los hechos: Una cosa son los resultados y su tiempo, de los exámenes de confianza y otra la infiltración de la delincuencia en los cuerpos y mandos policiales; los primeros mostraron su grado de toxicidad y adición a narcóticos y lo segundo a la comunicación con los mandos delincuenciales: En lo primero, y en lo segundo, ¿por qué hasta ahora los hacen públicos? De ser lo anterior cierto, ¿por qué hay pocos tan detenidos y procesados? Fue una comparecencia coja y dijo una cosa por otra, y además, maquillada. No se vale esa falta de respeto.























