El lunes es primero de septiembre y en el umbral del II Informe Presidencial las cifras en todos los sectores de la administración van y vienen y los juicios respectivos, con las dos y hasta tres posiciones, están a la orden del día; en lo referente a una de las aristas del problema del país, la seguridad y sus cifras cada quien dice lo que quiere decir, llevando agua a su molino y para no hacer, ni ser, menos tomo casi completa la colaboración del señor Ciro Gómez Leyva publicada en el diario MILENIO en su edición del viernes 22 del aun presente. La cabeceó “LA CARNICERÍA: DISCULPEN, PERO NO HAY NADA QUE CELEBRAR”
“A diferencia de lo que venía ocurriendo, el presidente Peña Nieto y el secretario de gobernación Osorio Chong han realzado en las últimas semanas una marcada reducción en la incidencia delictiva.
Es una estrategia de difusión y propaganda sustentada en una proposición que puede ser tomada como verdadera, pero que no implica que se le seré dando, significativamente, la vuelta a la pesadilla de la inseguridad y la violencia.
Es verdadera, porque las cifras absolutas de los delitos de alto impacto indican una cierta tendencia a la baja: Se registraron, por ejemplo, mil 368 ejecuciones en enero, contra mil 195 en julio (datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública); 145 secuestros en febrero, contra 98 en julio; 4 mil778 vehículos robados con violencia en enero, contra 4 mil 29 en julio.
Pero, como anoté aquí hace un mes, nada hay que celebrar. El gobierno podría ser más cauto con una realidad que promedia mil 329 ejecuciones mensuales en 2014, contra 854 en 2007, primer año de la Guerra de Calderón.
¿Qué se puede exaltar con un promedio de 130 secuestros y 4 mil148 robos de vehículos con violencia? El gobierno destaca un marcado descenso, yo sigo ´pensando que es una carnicería.
Y más después de escuchar los cuestionamientos de organizaciones como Observatorio Ciudadano y Alto Al Secuestro – esta organización dice: “afirmamos categóricamente que en lo que va del año, los secuestros han aumentado 50 por ciento” – sobre un probable desaseo en la forma en que están registrados los delitos con el objetivo, precisamente, de llegar a esa disminución numérica.
Entonces, ¿hay o no hay un descenso en la ola delictiva?
Entiendo la necesidad de cantar victoria antes del segundo Informe. Nada más es eso”























