En base a datos de la SEP de 2012, en números redondos existen en nuestro país 35 millones de mexicanos en aulas – desde educación básica (preescolar, primaria y secundaria), educación media superior (bachillerato=preparatoria) y educación superior (universitaria, tecnológica y normal. Incluyendo los posgrados=especializaciones), incluyendo los dos formatos de sostenimiento: público y privado. Particularmente, de ese universo, el 13% lo hace en escuelas privadas y el 87% en instalaciones públicas y nuestro grado de escolaridad promedio es de 8.6 años – secundaria – y 8.8 millones son analfabetas – faltan los analfabetas tecnológicos – y la población docente que atiende ese universo escolar tiene esta distribución: el 38% son hombres y el 62%, mujeres.
El universo total en aulas se distribuye de la forma siguiente: 4.4% de la población escolar mexicana se encuentra en cursos de CAPACITACIÓN. El 9.1, en Educación Superior; el 12.5, en educación Media Superior y el 74% en educación Básica.
Leyendo las cifras relativas es posible percibir que existe un abismo de atención entre los atendidos en educación básica y los se reciben y atienden en educación Media Superior: 74% de educación básica y 12.5 de educación Media. En otras palabras, 62% no recibe atención en ningún tipo de institución educativa. 6 de cada alumno que egresa de educación básica (secundaria) no ingresará a ningún tipo de escuela.
¿Por qué razón =causa?
Está un abanico completo de respuestas que justificarían el por qué, que van desde pobreza, situación socio-familiar- lejanía entre residencia e institución educativa, desinterés, otros objetivos, carencia de orientación=indefinición individual, etc., etc.
De todo el universo, únicamente, poco más 1 % ingresa a alguna institución educativa de nivel superior.
En este momento y se matizarán más en el inminente futuro, con tantas opciones tecnológicas al alcance de la mano y la diversidad de instituciones públicas y privadas, igualmente al alcance de la mano, es muy lamentable que exista esa distribución tan asimétrica, desequilibrada entre oferta0demanda y usuarios.
Anualmente se están generando ejércitos de jóvenes sin estudiar y sin fuentes de trabajo y con un futuro no muy optimista tanto para ellos como para nuestra sociedad y para nuestro país. ¿Opciones?
Política pública que muestre voluntad y acciones de 1°.- Revalorar las ocupaciones tradicionales. 2°.- Creación y funcionamiento de muchos más Centros de Capacitación y Centros de Enseñanza Ocupacional. 3°.- Definir los estudios de nivel medios Superior: más propedéuticos o para el trabajo o para los estudios superiores. 4°.- Crear un sistema de formación de técnicos intermedios entre los ocupacionales y los profesionistas universitarios (se ubicarían entre los CECATIS-CEOS-UT) 5°.- Multiplicar el sistema de becas-trabajo. 6°.- Efectiva vinculación entre mercado=mano de obra. No debemos continuar derrochando el dinero.























