“SI CEDEMOS EN COSA DE POCA MONTA, PRONTO NOS OBLIGARÁN A CEDER EN COSAS DE IMPORTANCIA. EN CIERTAS OCASIONES, LA BLANDURA ES UNA AUTÉNTICA FUENTE DE GRAVES PROBLEMAS”. CLEMENZA, EN EL PADRINO, DE MARIO PUZO.
“NO SE DEBE CEDER EN POS DE UNA ESTABILIDAD FICTICIA”, MIGUEL LIMÓN ROJAS, EN FUNCIONES DE SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA.
El gobierno de la República, los gobiernos de los estados y sus sociedades estamos dentro del universo de la llamada “reforma educativa”, que motivó una reforma constitucional para, se dijo y se sostiene, ofrecerle a la sociedad, a sus futuros ciudadanos, una educación de calidad, mas esta reforma, que en palabras del secretario Emilio Chuayffet se vive en todo el territorio, no ha establecido qué mexicano formará, qué perfil de egreso tendrá el nuevo mexicano; tal pareciera que la publicitada reforma educativa carece de un sentido filosófico mexicano y deja todo al axioma neoliberal: “Dejar hacer. Dejar pasar”.
Y si es así, que se pudran las cosas.
¿Qué importa el nivel de preparación de egreso de los jóvenes que terminan sus estudios y se titulan en las escuelas normales públicas y privadas? ¿Por qué, y para qué, se molestan por, y con, que el 61% de los aspirantes no estén aptos, en base al examen de selección aplicado para la asignación de plaza-empleo, para trabajar en educación básica? ¿Igualmente, qué les preocupa que sólo el 3.4% del total hubiera alcanzado una calificación tipo “A”? ¿Interesa que de 130,503 personas, únicamente 20,211 hubieran logrado niveles competitivos “A” y “B”? ¿Se acepta que esta cantidad sirva de base para la asignación de 16,500 plazas-empleos? ¿Para un país como el nuestro con críticas, evidentes y muy sensibles situaciones económicas, estructurales, culturales, educativas, preparación de recursos humanos profesionales está bien, es aceptable que 31,200 profesionistas, pro el perfil mostrado, estén en niveles “C” y “D” y pudieran ser considerados como “no elegibles”? ¿Carece de valor que nuestro país invierta en formación de personal calificado, instalaciones, equipamiento y apoyos técnicos y casi dos terceras partes – el 66% de ese personal – esté p’al gato“, p’al arrastre, para tirarlo a la basura? NO ES CUESTIÓN DE PRESUPUESTOS.
Este perfil deficitario es una de las causas de la Reforma Educativa y el Estado está obligado a ofrecer cursos de nivelación y capacitación propedéutica profesional a los aspirantes que los necesiten y aprueben, condiciones ineludibles e indispensables para, posiblemente, ser contratados.
Estos resultados, así sin mayor análisis y reflexión moverían a una revisión de todo el aparato formado de docentes – especialmente planes y programas de estudios – de preescolar, primaria, educación física, universidad pedagógica nacional, normal superior y hasta de los centros de capacitación, con una visión y percepción que los englobe-integre en un todo profesional nacional, con ajustes regionales; debe promoverse una reforma estos documentos eje en la formación de los docentes, así como la revisión del modelo de contratación de todas las categorías del personal que sirven en esas instituciones y, además, revisarse la actual funcionalidad de las escuelas normales públicas y privadas y tener elementos informativos sobre la conveniencia de su transformación en cuanto a fines y filosofía. Está visto que en la formación de docentes – por lo menos en Michoacán – los resultados no justifican los presupuestos asignados y son realmente un gasto y no una inversión. (Por los iniciales resultados difundidos, todas las instituciones formadoras de docentes, de todo el país, públicas y privadas – preescolar, primaria; urbanas, rurales, centros regionales, normales superiores; centros de capacitación, de educación física, universidad pedagógica y de especialidades están iguales. Son la Casa del Jabonero, por lo que la revisión debe ser nacional: vertical y horizontal).
Particularmente, en Michoacán, ¿tiene alguna significación que de sus 1,224 aspirantes a un empleo docente en educación básica, que se presentaron en el Distrito Federal, 845 se ubicaron en la categoría D= NO IDONEO, equivalente al 69% de los presentados? ¿Comunica algo que el 22% de esa cantidad=a 269 aspirantes, se hayan colocado en el nivel C=NO ELEGIBLE? ¿Dice algo que nada más el 7% = a 85 – se hayan situado en el nivel B? ¿A alguien le importa esta pérdida de la inversión en el hombre del futuro y en el futuro de nuestra sociedad, en visones macro y micro? ESTO DEMUESTRA QUE NO ES CUESTIÓN DE PRESUPUESTO.
¿Se continuará aceptando como “normal” que grupos de trabajadores de los servicios educativos y egresados de escuelas normales públicas, antepongan sus intereses –minoritarios -a los intereses de una sociedad mayoritaria y bloqueen avenidas, vialidades, destruyan edificios y equipos, cierren carreteras; bloqueen bancos y centros comerciales, tomen acceso a aeropuertos, gasolinerías, secuestren y quemen autobuses y transportes de empresas, además de saqueos y vandalismo y que TODAS las autoridades sean omisas y le corran dejando el espacio libre, ante la obligada necesidad de atender y negociar y resolver en el marco de la ley? ¿O la indicación muy Superior del subse Miranda es “Dejar hacer. Dejar pasar? …¡Porque lo que importa es que haya tranquilidad! (Si bien es cierto ni el país, ni el horno, están para bollos, en algún lugar y momento debe enfrentarse el conflicto y disputa del territorio-espacio-poder. ¡Por favor! NO se puede gobernar si se tienen remordimientos.)
Emilio Chuayffet Chemor, poco después de ser votada favorablemente la Reforma Educativa, en alguna de sus parrafadas expresó: “corresponde a los gobiernos de los estados aplicar la ley para que se cumpla”. Entonces, ¿Dónde está la ley?
Para Oaxaca y Michoacán todos estos comportamientos eran conductas conocidas, sabidas y esperadas, luego entonces, ¿por qué lo dejan? ¿Por qué no tienen propuestas de solución en el marco, cauce y enfoque de la ley? ¿O es lo deseado? ¿Para qué? ¿Quién gana y quién pierde? ¿O siguiendo la Teoría de los Juegos aquí todos ganan? Pues se nota que quien pierde es la sociedad y ganan los profesionales de la agitación, de la inconformes por sistema a todo y por todo, o ante el temor, o el miedo o la omisión o la complicidad o disciplina de las autoridades o su renuncia a aplicar los recursos=instrumentos de la ley, que no necesariamente es la fuerza policiaca=represión.























