La hermana república sudamericana de Argentina, del Mar de la Plata ocupa las cabezas de los grandes diarios internacionales, cadenas de radio y televisión y de los medios de comunicación especializados en finanzas y tratan de generar la imagen nacional de incumplimiento de pagos.

La administración de Cristina Fernández de Kirchner enfrenta doble – triple – problema: el financiero-judicial, el político y el monetario en el interior de la nación.

En lo referente a lo financiero-jurídico debe pagar “bonos-préstamos vencidos” por el monto de 130 mil millones de dólares, y parte del dinero para pagar está en ¡Bancos norteamericanos! Y estos no liberan el dinero.

Presenta el mismo perfil que nuestro país en 1862. Quiere pagar, pero no tiene todo y sí una parte, pero los tenedores de los bonos-pagarés, quieren el pago de todo y aquí se esconden algunas perversidades: la nación andina debía ese dinero a XWSZXVC instituciones bancarias nacionales o internacionales – eso poco importa – pero como los dueños de esos documentos cobrables notaron que no existían condiciones para el pago y que era muy posible que el país acreedor cayera o decretara el default financiero, decidieron venderlo a precio mucho menor – lo perdido lo que aparezca – y varios especuladores internacionales – tipo perfil George Soros – los compraron y con bufetes de abogados especializados en estas actividades acudieron a los tribunales de su país para demandar la protección de la justicia norteamericana – se les calificó “bonos Buitre” o “holdouts” – y éstas, lógicamente, se la concedieron y castigaron a Argentina a pagar las deudas, más los gastos de los juicios; hasta ahí podría aceptarse el asunto, pero los bancos en lo que se depositó dinero para esos pagos no pueden liberar el dinero porque es una decisión del departamento de Estado de Estados Unidos. Ahora, el mismo juez que dictó la draconiana sentencia está ordenando a Argentina “negociar hasta encontrar una salida”. Curiosamente cuando se dictó sentencia, los valores argentinos bajaron, la Bolsa Argentina bajó y cuando el juez ordenó negociar, todas las bolsas con valores argentinos ¡ganaron! Todo este nudo es pura cuestión de especulación financiera ligada, atada a la política… ¡quieren poner a Argentina rodillas!

En política económica Argentina ha sufrido los embates de la especulación internacional. Es evidente que su gobierno, que sus acciones de política pública nacional, no es muy bien aceptada allá en el Potomac, ni en el Támesis y sutilmente generan dificultades para que no haya continuidad en los actos del gobierno y favorecer la caída o colocar las condiciones para una alternancia política más identificada con esos gobiernos.

Ahí olvidan que están arrinconando a Argentina y esa nación como Estado soberano tiene una mayor obligación que cualquier otra: el bienestar del pueblo y la están obligando a decisiones sumamente drásticas que lesionaría muy sensiblemente sus finanzas y la estabilidad financiera macroeconómica global.

¿O eso querrán?