Sin tocar lo referente a las designaciones para conformar su gabinete, pues es una facultad constitucional del titular del Ejecutivo estatal y porque, como complemento, ningún servidor público de ningún nivel tiene una varita mágica para resolver los escenarios conflictivos que enfrenta; que, además, gobernar no es fácil; si no fuera, cualesquier persona podría serlo, y, finalmente, otorgamos el beneficio de la duda, haremos referencia a las recientes acciones del nuevo titular del sector educativo estatal.
Una de ellas lo son las palabras indicadoras de la política pública que normará su conducta como servidor público, cabeza de sector de la educación pública del estado. Las palabras son “HABRÁ EQUILIBRIO EN LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN DEL ESTADO”. Desconociéndose la razón pro las que las expresó, es algo realmente extraño, pues, ciertamente, en las relaciones obrero-patronales debe darse un equilibrio referido al respeto de los derechos de uno, como la obligación natural de exigir contraprestación de las responsabilidades del otro, pero nadie concede una cosa sin la exigencia en cualquiera de sus niveles e, igualmente, siempre debe prevalecer la supremacía de la función del Estado, por la simple razón de que el Estado tiene sus objetivos sociales que están por encima de cualquier otro interés. Si esta declaración indica un equilibrio de las partes, con su simple cumplimiento todo está en manos de la otra parte.
Si bien, la lucha de los opuestos, de los contrarios siempre existen y determina la evolución de las instituciones, pero, mas lamentablemente, en este caso, esta lucha no ha generado el avance de la institución, de la función de ofrecer y obtener más y mejores servicios educativos. Tal parece que se va en retroceso.
Prueba de lo anterior es la cancelación, por la razón que haya sido, del examen de oposición docente para la asignación de las plazas del nuevo ingreso. Este hecho indica que no se cumplirá una fase más de la llamada Reforma Educativa que tiene que ver con la selección del personal responsable de los servicios educativos, quedando trunca o 9inapalicable el inicio formal de la Reforma Educativa.
Complementariamente se dice que la fuerza opositora a la reforma educativa ganó una batalla más y lo mismo podrá deducirse con los motivos de la lucha de las escuelas normales oficiales: se les concederá lo que piden y el orden y la normalidad democrática estarán muy lejos de ser una realidad en el sector educativo estatal.
A nivel estatal se están repitiendo los errores de Luis Felipe Calderón Hinojosa: Entregar los servicio0sm educativos a la oposición más beligerante, en aras de una tranquilidad ficticia. Si se duda, al tiempo.























