Recordando la historia:

El martes 20 de enero de 2009 el juez de la Suprema Corte de los Estados Unidos de Norteamérica John G. Roberts, se equivocó en el orden de las palabras cuando le tomó la protesta a Barack Obama presidente electo de ese país y para evitar en un momento determinado una controversia constitucional por precaución extrema, se decidió en una ceremonia privada la tarde del día siguiente, repetir el juramento, esta vez sin equivocarse en la Casa Blanca, el no haber pronunciado completas las frases del juramento que establece su Constitución en dicho acto, dio pie a la repetición del acto. La primer toma de protesta tuvo como testigos a mas de 2 millones de estadounidenses reunidos en la explanada, mas miles de millones más por televisión a nivel mundial, mientras que en el segundo juramento sólo estuvieron presentes 9 personas.


 

La toma de protesta:

El sábado 1º de diciembre pasado, el presidente electo de nuestro país, Enrique Peña Nieto, al tomar posesión de su cargo ante el Congreso de la Unión, omitió en su protesta el nombre de la constitución, tal como se consigna en el artículo 87 de la misma sin hasta este momento haber corregido tal pifia, pudiéndolo haber hecho ante las Mesas Directivas de las Cámaras del propio Congreso de la Unión, tal como se establece en el segundo párrafo de dicho numeral.

La última publicación:

De manera sorpresiva, muchos nos dimos cuenta hasta el día de ayer, que el viernes 30 de noviembre pasado, el último día de mandato del hasta ese entonces Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, el órgano de difusión oficial del Estado Mexicano, editó una edición vespertina de la que no sabemos a que hora se realizó pero que finalmente existe y que contiene una serie de publicaciones de último momento, dos resaltan la atención:

1. La publicación de la reforma al hasta ahora intocado desde 1857 artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al adicionar la palabra “laico” a las demás características de nuestra forma de gobierno y estructura como nación.

2. Las reformas al Reglamento del Estado Mayor Presidencial (EMP), de donde destaca un artículo transitorio que permite que los expresidentes conserven el mismo número de elementos del EMP que tuvieren asignados para su seguridad y la de su familia, antes de la aprobación de las reformas al Reglamento. Otra reforma consiste en incluir a los expresidentes, ex jefes y ex sub jefes del EMP, cónyuge e hijos a recibir atención médica del centro hospitalario del EMP.

La realidad:

Los mexicanos no necesitamos acuerdos políticos, todos debemos cumplir con el mandato constitucional; sin que olviden los servidores públicos entregarse a los gobernados en el servicio en un verdadero acto de amor, velando siempre por el interés nacional, antes que el personal.