POR EL RESTABLECIMIENTO PLENO DE ANASTACIO ESCOBEDO PONCE, COMPADRE, AMIGO
Y COMPAÑERO EN LA CONSTRUCCIÓN DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS DE NIVEL SUPERIOR.
“PORQUE ANTE LA SALUD DE LA REPÚBLICA, EL HOMBRE NO DEBE PENSAR EN SÍ MISMO, NI TENER EN CUENTA SUS CONVENIENCIAS”, BENITO JUÁREZ, AL PROTESTAR COMO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, EL 15 DE JUNIO DE 1861
En la ceremonia conmemorativa del XXII de un diario de circulación estatal, el secretario de gobierno afirmó lo siguiente: ”Reciba del gobernador Salvador Jara Guerrero nuestro reconocimiento, la convicción de que las voces que señalan lo que sucede día a día en Michoacán son siempre necesarias y respetadas…porque lo peor que nos puede pasar es que empecemos a aceptar que las formas de autoridad no estatales o no gubernamentales sean más aceptadas que las de la autoridad formal, o que el deterioro de la capacidad de la autoridad no le sirve a nadie”.
Esas palabras me recordaron el discurso de Don Benito Juárez García, al protestar como presidente de la República, el 15 de junio de 1861. El punto específico es el siguiente: Yo no conozco otra fuente de poder más que la opinión pública. Mi afán será estudiarla; mi invariable empeño sujetarme a su preceptos. A los hombres que están al frente de ella, toca ilustrarme y advertirme; y mi mayor satisfacción será obsequiar las indicaciones que me hagan, fundadas en justicia y razón.
De ese documento extraigo lo siguiente, que es aplicable a nuestros actuales .escenarios michoacanos: “No se me oculta, ni trataré de disimular que la situación actual es complicada, difícil y tal vez peligrosa. Sé muy bien que hay necesidad de seguir luchando con inconvenientes de todo género: Sé que los medios de acción con que cuenta el Poder público están embotados unos, degenerados otros, y casi desquiciada en todas sus partes la máquina social; sé que la fe y la confianza, bases indispensables de todo Gobierno, están relajadas, y para restablecerlas se necesita un esfuerzo vigoroso y supremo. Pero mi conciencia me dice que debo luchar con todas las dificultades, porque tal es la obligación que el voto popular ha querido imponerme, porque el patriotismo no debe medir el tamaño de los sacrificios, sino afrontarlos con resignación, y porque ante la salud de la República, el hombre no debe pensar en sí mismo, ni tener en cuenta sus convicciones…fijaré sólo como punto principal de mi política, a la resolución invariable en que estoy, de respetar y hacer que sean respetadas la ley y los fueros de la autoridad. No me permitiré un solo acto que conculque derechos legítimos; pero seré severo e inexorable con los transgresores de la ley y con los perturbadores de la paz pública. (También dijo: “Sin paz, sin orden, no puede haber libertad, confianza pública, ni el gobierno puede dedicar su atención a las reformas de los diversos ramos de la administración pública, y a las mejoras materiales que deben conducir al Estado por la senda de su prosperidad y grandeza.”)
Independientemente de cualquier otra interpretación-lectura están las siguientes: 1°.-La coincidencia con la visión, percepción, discurso y política Juarista: las voces que señalan lo que sucede día a día son necesarias, ser respetadas y fuente de Poder público. Confiamos en su vigencia. 2°.-Lo peor que nos puede pasar es que coexistamos con las formas, ilegales, toleradas, paralelas de ejercer el Poder y que le disputan al Estado, no únicamente el legal ejercicio del uso de la fuerza legal del Estado-gobierno, que por ese hecho son un riesgo para el Estado de Derecho, vulnera la certeza jurídica, la seguridad, la credibilidad y la confianza sociales.
Lo más peor es, parece ser, que nos estamos acostumbrando a la aceptación y legalización de esas formas de autoridad no estatales y no gubernamentales, y por ampliación de aquellas que no surgen de un proceso democrático, sino de un hecho ilegítimo, aunque legal, que rompe derechos, libertades y autonomía: Se les concede capacidad de gestión, de representación y, por lo tanto, Poder y coexistimos con ellos: ahora se llaman autodefensas, autoridades paralelas – llámeles alternos, adjuntos, comisionados, provisionales, etc. La realidad ahí está: Las autodefensas toleradas, las autodefensas en rebeldía, casi en insubordinación, los directores paralelos, los inspectores-supervisores-jefes de departamentos, coordinadores-jefes y oficinas alternas, los comisionados, los … ¡Un desorden! ¡Una anarquía! ¿Esto es necesario? ¿La pérdida de espacios de libertad, de soberanía y de independencia políticas; de seguridad, de paz y de tranquilidad sociales valen esto y lo justifican? Debe actuarse, y respetar, y aplicar la ley y hacer que se respeten, para regresar a la sociedad michoacana al orden y al Estado de Derecho. Además, ¡Cuidado! Dentro de esas legalizadas formas no autorizadas está enmascarada una tiranía que nos trata como súbditos, como siervos, como esclavos.
Somos un estado anormal, absurdo, inédito y como sociedad estamos obligados a dejar de serlo. De no hacerlo el juicio de la Historia será negativo y demoledor, terrible.
Parece ser que las ideas, juicios, discursos y políticas de los Hombres Non de nuestra
Historia únicamente se recuerdan en sus fechas onomásticas y no son, ni ley ni práctica, aunque se conviertan en ideal y no en política pública. Deberían ser normas y políticas públicas siempre, no excepción. Porque si como Estado, como sociedad, como grupo social no aplicamos, si no mostramos que aprendimos de nuestra Historia estamos condenados a repetir las mismas tragedias y acercaremos a nuestra sociedad al precipicio.
Ahí está Benito Juárez García, los escenarios en los que actuó y sus políticas públicas aplicadas: La ley y el Estado de Derecho. El mensaje Juarista es claro: Ante el relajamiento de la fe y la confianza el Estado debe realizar un esfuerzo vigoroso para restablecerlas y debe ser punto principal de la política pública de esta administración respetar y hacer que sean respetadas la ley y los fueros de la autoridad. No permitir un solo acto que conculque derechos legítimos; ser severo e inexorable con los transgresores de la ley y con los perturbadores de la paz pública, pues sin la paz, sin orden, no puede haber libertad, confianza pública ni se puede atender la administración pública y no podremos avanzar con el ritmo de las demás entidades de la federación. No hay nada nuevo. Ahí está en nuestra Historia.
Regresando al inicio, “…esas voces que señalan lo que sucede día a día en Michoacán son siempre necesarias y respetadas” son exposiciones descriptivas de la realidad, lo que es igual a decir que el realismo sólo nos conduce hasta la antecámara de la política y la política necesita información, conocer la realidad y esto es lo que aporta el realismo político, pero lo hace en provecho de todos, no de un solo lado.























