Nuestro país, por algunas razones muy ocultas, está dentro de una vorágine de ruidos e interferencias en cuestiones económicas reales que determinan que no haya luz, claridad ni decisión en el camino proyectado para cambiar el formato económico que genere una equitativa, equilibrada y más igualitaria distribución de la riqueza producida y que la visión-percepción óptica que prevalezca sea la determinante para que se abata la pobreza y se destierre la miseria, que están presentes desde la Colonia y se hicieron presentes en Los Sentimientos de la Nación y ahí permanecieron hasta la fecha, como ideales que no se han cumplido por más y más y, dizque mejores leyes y formatos fiscales que integran las políticas públicas económico fiscales.
Recientemente – el 26 de diciembre de 2012, se realizó un cambio de gobierno en Japón; ascendió como Primer Ministro Shinzo Abe, quien repite, pues en 2007 también lo fue y fue el Primer Ministro más joven de la Historia de país del Sol Naciente. A partir de ahí está lo está sacando de una deflación de más de 20 años, su PIB está creciendo ahora, al 6.9% en el primer trimestre, la Tasa de Desempleo ha bajado al 3% y la inflación supera el 1% anual, excluyendo el impacto del incremento de impuestos: Anunció la realización de importante inyección del Gasto e Inversión Públicas, combinada con una reforma fiscal ofertista – amigable a la inversión y a los negocios, que se resume en tres puntos principales: aumentar los impuestos al consumo, disminuir los impuestos al ingreso en las empresas y en los individuos e implementar incentivos fiscales a la inversión y al empleo; monetariamente creo Yenes – puso en circulación – por el equivalente del 24% del PIB, en dos años, con la finalidad de generar una inflación de por lo menos 2%. La emisión de Yenes ha generado debilidad de la moneda, pero eso le favorece pues ganan competitividad para sus exportaciones y encarecen importaciones.
Ahora, muy recientemente anunció un programa adicional de 230 medidas para elevar el crecimiento potencial de largo plazo: Quitar todos los estorbos para que la economía puede crecer permanentemente a una mayor velocidad; entre algunas de ellas están las siguientes: Pagar salarios en base a desempeño, en lugar de pagar por antigüedad y por horas trabajadas, nuevas reglas para la dirección empresarial hacia el valor de largo plazo del capital, en lugar de privilegiar los resultados a corto plazo y los bonos de los ejecutivos, tolerar más ejecutivos y trabajadores extranjeros en las empresas japonesas, concretar más tratados de libre comercio para forzar la competencia en el sector agrícola, buscar más empleo entre las mujeres – más mujeres ejecutivas y menos amas de casa -, bajar nuevamente los impuestos sobre los ingresos de las empresas por debajo del 30% y poner más incentivos para la inversión.
¿Valdría la pena comparar con lo que la política pública hacendaria y fiscal está haciendo en nuestro país para relanzar nuestra economía?
¿Cuántos factores estorban en los negocios e impiden un mayor, mejor y más rápido crecimiento, sostenido, sustentable y a corto, mediano y a largo plazos?























