Determinados por la desigual e inequitativa distribución de la riqueza – que la concentra en pocas manos – y amplía las brechas entre las clases sociales, en las economías del llamado Primer Mundo y en los países emergentes o subdesarrollados se están manifestando cambios en los comportamientos y rutinas-patrones de consumo de las clases sociales, pero son sumamente evidentes en la Clase Media y en los deciles superiores de la clase baja.
Inicialmente, la Clase Media se está empobreciendo al destinar más recursos para cumplir compromisos de lo irreductible, y que anteriormente – hace una generación – no era tan costosos: servicios público, combustibles y transportes: no eran tan caros y sus incrementos podrían cubrirse desahogadamente, pero con su encarecimiento – el cambio de la función del Estado, que ya no es benefactor – se resienten sus ingresos que no se fortalecen con la misma intensidad que el aumento del costo de los servicios y energéticos.
Esta disponibilidad lo mueve a disminuir poco a poco su calidad de vida y nivel de sobrevivencia.
Paralelo a lo anterior está la limitación-selección de sus consumos por el alto costo de sus satisfactores habituales: refrescos, bebidas alcohólicas envasadas, cigarros, embutidos, ropa y perfumes; todo esto es indicador de que su nivel de calidad de vida está disminuyendo y su calidad de sobrevivencia se ha disminuido.
Todo esto es el efecto de algunos eslabones rígidos: El monto del salario, su rigidez anual, su disminuida capacidad de compra, el creciente costo de la vida, la creciente inflación y la ampliación del monto de los impuestos y la aplicación de varios impuestos nuevos – que en contraparte no se ven reflejados en la suficiencia y calidad de los servicios públicos; por lo contrario, es sensible que sí es evidente un estancamiento en su cantidad y calidad, pues no se nota mayor eficiencia y suficiencia.
Aunque esto es evidente en todas las sociedades neoliberales y que conforman el mundo globalizado y es motivo de estudio de investigadores y sociólogos diversos, parece no importarle a nadie.
Debería ser motivo de análisis, valoración de sus causas y propuestas de solución, porque lesionar estructuralmente a la Clase Media, que es el motor-almacén-granero de todas las sociedades, es atentar contra su hegemonía y sostenimiento y, además, téngase presente, no olvidar – que todos los movimientos sociales se han incubado en las clases Medias – de ahí surgieron todos sus líderes y grupos que dirigen la destrucción-cambio y construcción de la nueva forma de vida-formato económico, encabezando a los miserables, pobres, deseosos de un cambio.
Se está siendo ciego y sordo ante los avisos. Los movimientos en buena parte de Europa y Estados Unidos – anónimus -, los migrantes y los paristas desempleados hasta el momento son aislados, pero …las redes sociales están disponibles y sirven de catalizadores y lo que podrían ser dentro de una generación, pueden ser mañana…






















