El titular del poder Ejecutivo del estado, Fausto Vallejo Figueroa, después de acudir a sus doctores en el estado de Indiana, U. S. A., donde – dijo – le realizaron trasplante de hígado, para que le efectuaran un chequeo médico, anunció que se retiraría de su alta encomienda por motivos de salud. Con esta simpleza, paradójicamente, se crea en el estado una incertidumbre y una certeza.

Incertidumbre, porque se ignora las corrientes, las líneas políticas que fluirán y se manifestarán en el H. Congreso local para la designación de la persona que deberá terminar el mandato; incertidumbre, también porque se desconoce lo que pasará con la administración, que, ciertamente, no se caerá porque por inercia sobrevivirá y continuará.

Certeza, porque por lo menos se sabe/desea que, hasta donde es seguro, la persona que sea designada sí terminará la administración.

Este suceso es un suceso anunciado desde el inicio de la administración, cuando se difundió el mal crónico degenerativo que aquejaba al titular del Ejecutivo estatal y es casi el término de una administración fallida y frívola, que careció de respeto a la sociedad michoacana y que abusó de la manipulación mediática.

De los grandes conflictos a los cuales se enfrentó la administración no resolvió ninguno: 1°.- El quebranto financiero, nada. 2°.- La enorme, tan inconmensurable como desconocida deuda estatal, nada. 3°.- Castigo o por lo menos detención y proceso a los responsables y culpables del quebranto financiero y de la mala administración de los recursos públicos, nada. 4°.- Sistematización y ordenamiento en la administración, que era y es un caos y desorden, nada. 5°.-Limpieza en el gobierno de los aliados con los delincuentes, nada. 6°.- Administración transparente y honesta, nada. 7°.-Los repetidos préstamos-restructuraciones bancarias-empréstitos para pagar pasivos, jamás fueron explicitados convincentemente. 8°.-Debilidad institucional, nada. 10°.- Inseguridad, social, nada. TODO ESTÁ PEOR.

La herencia es cuantiosa: A.- Enorme e indefinida deuda y toda la documentación está hecha un Galimatías. B.-Administración fallida, que está torpedeada en su línea de flotación: seccionada, dividida, sin liderazgo, sin continuidad y fuera de norma. C.-Nadie sabe cómo está el asunto de la vinculación de “políticos en el gobierno” con la delincuencia organizada. D.-Nadie conoce si hay responsables o culpables, o ambos, del quebranto financiero. E.-Sus bravatas en eso quedaron, quedando como mentiroso y falto de moral, ética y honorabilidad. F.-Jamás habrá una línea creíble sobre la honestidad, tanto de él como de su familia y sobre su vinculación con la delincuencia; quedará la sombra de la sospecha, imborrable. G.- Siempre estará la seguridad de que negoció…pero para su grupo, no para la sociedad estatal, para Michoacán. H.- Será ejemplo de soberbia, desprecio y falta de respeto para la sociedad estatal, en el ejercicio del poder. I.-Galopante inseguridad, con todo y el Alto Comisionado y las guardias rurales. Esta administración es inédita en la historia de Michoacán.

Muy difícilmente habrá una resurrección política para él y su grupo; todo el capital político se perdió y postró a su partido en una condición de “casi” indefensión o sumamente vulnerable.