Para quienes no me conozcan, me formé como profesor de educación primaria. Orgullosamente soy profesor; egresé en 1966 de la casi centenaria escuela normal urbana federal, ahora Profr. J. Jesús Romero Flores; trabajé en casi todos los niveles, y varias áreas y lados, del sistema educativo nacional y en varios estados de nuestra república; puedo decir sin temor a equivocarme, que conozco, acaso muy poco, pero conozco, el paño de nuestro sistema educativo nacional, y del estatal, que es rompecabezas; que llamó bastante mi atención la información publicada, simultáneamente en varios diarios, semanarios y tiempo en las estaciones de radio y cadenas televisivas, lo que me indicó que se alentó la información por intereses extra informativos-educativos o extraoficiales, por no decir otros calificativos: “70 maestros ganan más que el presidente”.

Inicialmente consideré que hubo perversión al difundir y coordinar la difusión de la información, en el umbral del 15 de mayo, así como sus posteriores comentarios para sacar “raja” de la información. Segundo, que la información era incompleta, tendenciosa y hasta mal hecha; tercero, ¿por qué un membrete del sector patronal hizo esa investigación, con qué fines y cuáles son sus intereses específicos?

Como se lo afirmé a un buen amigo, el material de trabajo de esa investigación debió delimitarse, definirse bien el “universo” y precisar el “qué”: ejemplifico: usar las nóminas de las quincenas 4, 8, 12, 16 y 20; cruzarlas y obtener un cuerpo, un universo definido y sobre ése trabajar; los picos resultantes, si se repetían, entonces sí trabajar sobre ellos y no proceder como se hizo: con la nómina de un periodo determinado y ofrecer la información como creíble.

La difundieron en vísperas del 15 de mayo…para alcanzar candilejas y denostar a la profesión de docentes, al gremio magisterial y mostrar que se le paga más, mucho más, que al presidente de la República. Pregunto, ¿Por sus servicios profesionales, cuánto ganan Fernando Gómez Mont, Diego Fernández de Cevallos, Juan Velázquez, Vicente Fox, el presidente de FEMSA, el CEO de BIMBO, el de BBVA, BNM, Banco de México, un ministro de la Suprema Corte de Justicia, un magistrado del Tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación, del estado o un consejero ciudadano del INE o del IFAI? ¡Hasta les otorgan pensión chorromillonaria vitalicia! Y no me digan que su actuación es/fue fenomenal. Todos son la excepción y no la norma. ¡Qué bueno que 70 maestros gana más que el presidente de la República! ¡Ah, pero esa cantidad es nominal! Faltaría por agregar todo lo que no se dice de los ingresos presidenciales, gobernadores, secretarios de Estado, de gabinete y Jefes y mandos Medios de la administración pública y que el Instituto Mexicano para la Competitividad no publicó, ni lo jamás lo hará – que, por ejemplo, el STASPE sí publicó, en lonas y tuvo escasa circulación-difusión y que poca gente hizo caso de esa información nominal -.

El pago por 603 mil pesos al profesor de Oaxaca, se puede explicar de varias formas, todas ciertas y lógicas: pago por única vez, primer salario – de hasta años -, con retroactivos, pago acumulado de diferencias y hasta error en el sistema. En el caso del profesor A. Z. Ramírez, de acuerdo con la nota, es un docente con categoría de investigador de enseñanza superior; lo que este señor Alexandro Zapata ignora es que en educación superior, en los tres grupos, pero específicamente en educación normal, se tienen 3 categorías: ASISTENTE, ASOCIADO   y TITULAR. Cada una de ellas con los niveles A, B y C, que son sucesivos y consecutivos. Estas categorías son los nichos más bien pagados de todo el sistema educativo nacional y que sí pueden darse el caso de que docentes del nivel superior – en sus 3 grupos: Tecnológico, universitario y normal – perciban un salario un poco más elevado que el presidente de la República, pero ellos son la excepción, y no la norma. El promedio de los profesores “tipo” de educación básica, debe andar en el umbral de los 15 mil pesos, mensuales; claro, que por su antigüedad, categoría, función, antigüedad, estudios-carrera magisterial o categoría y nivel en el sistema de homologación, con el  2.5% de sobresueldo por cada año de antigüedad o servicio en el subsistema, su percepción cambia, hacia arriba. Curiosamente en educación normal – de todo el país, y en nuestro estado se nota más -, también, aun trabajan docentes –pocos -que ingresaron al servicio ¡en 1960! ¡54! años, que si los multiplicamos por 2.5% de sobresueldo, más su salario, homologado, la categoría más alta y nivel C, su salario mensual es cercano a 100 mil pesos; si le sumamos la beca al desempeño docente (que supera los 12,13, 14 0 hasta 20 o más salarios mínimos diarios como estímulo-premio por ser buenos profesores y que en nuestro estado es permanente y no cada año escolar), habrá selecto grupo que recibe ingreso legítimo de más de 100 mil pesos mensuales; si a algunos le suman su plaza estatal. ¡Uuff¡ Por eso no se jubilan!

Los casos de los docentes de Hidalgo – 1044 con más de 100 años de edad – es doble error: del sistema y de interpretación, pero ¿qué se le puede pedir a persona tan cerrada y de mente tan cuadrada? Puede darse el caso o de error o de perversión administrativa: acción delictiva. Los más de 7 mil 183 maestros con rango de edades entre 26 y 91 años y que ganan más de 100 mil pesos mensuales pueden explicarse, lógicamente, así: o corresponden a docentes de educación normal – donde hay personas con cerca o más de 50 años de servicio y con las categorías más altas – o pagos acumulados, atrasados o errores del sistema de pago.

Ciertamente todo importa y debe aclararse, pero debe importar más, atenderse y resolverse, la altísima cantidad de escuelas SIN: agua, sanitarios, energía eléctrica, aulas, equipamiento y personal suficientes, drenajes, mantenimiento, veladores, intendentes. ¿Y la corrupción sindical, la convivencia sindical y autoridades?      ¿Para qué sirven las computadoras (en donde hay) si no hay energía eléctrica ni internet y los docentes NO están capacitados para usarlas? El programa escuelas de calidad resultó un fuego fatuo, tan pomposo como estéril y torpe: confunde calidad con equipamiento escolar. La calidad NO SE COMPRA.

Se intenta desprestigiar, satanizar y estigmatizar al Maestro, por la imagen y resultados generados por serie de factores; algunos de ellos: las movilizaciones-acciones de la CNTE, la ignorancia, ausencia de autoridad, incompetencia, además de miedo- terror a las representaciones laborales, de los Jefes y mandos medios y superiores, la carencia de un único criterio, la complicidad autoridades del sector en turno-líderes sindicales, etc. Afirmo que NO todos los movilizados son docentes; la mayoría de las hordas de la CNTE están encadenadas a una promesa de empleo; que por lo menos 7 de cada 10 maestros trabajan esforzadamente por cumplir su responsabilidad, a pesar de las autoridades de todo tipo. Es a ellos a quienes, en Michoacán, se debe que nuestro sistema educativo no naufrague. Mis respetos a esos humildes Maestros, Directores, subdirectores, inspectores-supervisores, maestros de asignatura, jefes de enseñanza, laboratoristas, que día a día se esmeran por cumplir su responsabilidad, en las condiciones-limitaciones que sean y la cumplen a cabalidad y con éxito. Eso es calidad.