La Iglesia cató9licas Apostólica y Romana, vinculada con el poder terrenal desde hace más de 1,500 años está sufriendo una sangría y debilitamiento en sus pilares dogmáticos y en la militancia en su fe por el desarrollo de una ciencia que busca la comodidad y el hedonismo y eudemonismo, así como un utilitarismo rampante y mus efectivos para que la actual sociedad viva sin dolor, sin preocupaciones mayores y sin esfuerzo; el desarrollo de la ciencia y tecnología lo permiten y las cuestiones teológicas, éticas y morales, axiológicas, se hacen a un lado muy convenencieramente.
Viene esto al caso por los esfuerzos de los papados de Juan XXIII, Juan Pablo I y Juan Pablo II y, relativamente de Benedicto XVI, pero son aun más evidentes los del actual <Papa, Francisco. Su Santidad, desde su entronización en la Silla de San Pedro ha mostrado que quiere cambiar a la Iglesia y que ésta regrese a sus fuentes originales, un trabajo realmente divino.
El pasado lunes 19 del presente recibió a los 70 integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano, quienes realizaron una visita Ad Limina Apostolorum. Ahí SS Francisco, hizo a un lado el discurso elaborado e improvisó; aseguró que sigue de cerca la problemática que afronta cotidianamente el país y los obispos le informaron sobre la situación en sus resp0ectivas diócesis; ahí SS Francisco expresó varias ideas e instrucciones-recomendaciones, entre ellas las siguientes:
1°.-Permanencer siempre junto a sus feligreses que afrontan clima de violencia y (curiosamente) NEGOCIAR CON Dios por el pueblo, lo cual se hace rezando y siempre al lado de la gente.
2°.-.Exhortó a los sacerdotes a despojarse de los oropeles de la mundanidad, del dinero y del poder.
3°.-Mejorar la transmisión de la fe a las jóvenes generaciones y de cuidar a la familia como célula básica de la sociedad y medio privilegiado para que el tesoro de la fe pase de padres a hijos.
4°.- Intensificar la pastoral de la familia para que, frente a la cultura deshumanizadora de la muerte, se convierta en promotora de la cultura del respeto a la vida en todas sus fases, desde su concepción hasta su ocaso natural.
5°.-Las múltiples violencias que afligen a la sociedad mexicana particularmente a los jóvenes constituyen un renovado llamamiento a promover este espíritu de concordia a través de la cultura del encuentro, del diálogo y de la paz.
6°.- Conozco los desvelos de los prelados mexicanos por qyu9enes carecen de recursos, los desempleados, los que trabajan en condiciones infrahumanas, los que no tienen acceso a los servicios sociales, los migrantes en busca de mejores condiciones de vida, los campesinos…Sé de su preocupación por las víctimas del narcotráfico y por los grupos más vulnerables y del compromiso de la defensa de los derechos humanos y el desarrollo integral de la persona.
7°.- La Iglesia no puede prescindir de los fieles, ni de su trabajo en las familias, en las escuelas, en las empresas, en los movimientos populares, en los sindicatos, en los partidos e, incluso, en el gobierno vivir.
Por su parte, José Francisco R0oblse Ortega, presidente del CEM, subrayó la extendida endémica pobreza en un gran sector, con todo lo que esto conlleva: ignorancia, enfermedades, abandono del campo, emigración a la ciudad ya los EE.UU. Lamento la ausencia de la cultura de la legalidad, del compromiso social, de la corresponsabilidad ciudadana, la pérdida de la conciencia en la moralidad de los actos y omisiones.























