Michoacán está entre las tres entidades de la República con mayor número de violaciones a derechos humanos por parte de fuerzas federales de seguridad, esto debido a la estrategia que se instrumenta por el gobierno federal en la entidad, confirmó el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, José María Cázares Solórzano.

Reconoció que Michoacán es un foco rojo a nivel nacional en materia de violaciones a los derechos humanos, “particularmente en lo que se refiere a la intervención de fuerzas federales, compartimos el lugar con Tamaulipas y Nuevo León”.

Tal posición de la entidad obedece a la estrategia de seguridad que se instrumenta en la entidad de acuerdo con Cázares Solórzano, quien señaló que en el caso de quejas de carácter local Michoacán se ubica en la media nacional.

Los principales conceptos de violación a los derechos humanos durante 2014 son detención ilegal, con 139 casos; negativa, suspensión o prestación ineficiente del servicio público, con 111 casos; abuso de autoridad, 48 casos; lesiones, 445 casos; cateos y visitas domiciliarias ilegales, 37 casos; irregular integración de la averiguación previa, 33 casos; e ineficiente prestación del servicio educativo, 21 casos.

Además hay 19 casos de negativa al derecho a la educación; 17 por amenazas; 16 por maltrato físico y psicológico al alumno; 11 por violación al derecho de petición; diez por discriminación; nueve por inadecuada atención médica; nueve por negativa de atención médica; siete por violación a los derechos de los grupos vulnerables; y tres por el cobro indebido de cuotas.

Tortura y caso Hernández

El ombudsman michoacano reportó también que los casos de tortura en Michoacán se han disparado durante este 2014, tanto que en los cinco primeros meses del año el número de quejas ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos ha superado las registradas durante todo el 2013.

De los casos de tortura seis corresponden a la Policía Ministerial, dos a la municipal, ocho a la Policía Federal, y dos a la Secretaría de la Defensa Nacional, en el caso de estas dos últimas instituciones, las quejas se turnan a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

-Recientemente se suscitó la polémica en torno al señalamiento de la CEDH acerca de que Enrique Hernández Salcedo, líder de las autodefensas de Yurécuaro fue sometido a tortura al ser detenido como presunto autor intelectual del alcalde de Tanhuato, ya que las autoridades rechazaron tal situación, ¿faltó contundencia a la Comisión?, ¿se sostiene en lo señalado?.

“Hubo certeza en lo que dijimos, tenemos certificados que demuestran lo que afirmamos, nosotros no tenemos ningún titubeo al respecto y seguimos señalando que el interno dijo ese dos de abril que no quería levantar queja sino hasta que lo consultara con sus abogados, una vez que lo hizo, a los ocho días sí decidió presentarla.

“Nosotros volvimos a certificarlo médica y psicológicamente y levantamos la declaración para elaborar el proceso de queja; hemos pedido a la autoridad correspondiente el informe relativo a la queja, nosotros no hemos titubeado, hemos señalado puntualmente lo que tenemos y en eso estamos”.

Recordó que la CEDH es un organismo de buena fe, con fe pública para sustentar sus afirmaciones.

-¿Entonces esperarían al menos sensibilidad de la autoridad para aceptar al menos la seriedad de los señalamientos de la Comisión?.

“Por lo menos esperaríamos que la autoridad sea consciente, y que al menos esté dispuesta a investigar qué fue lo que pasó, sólo de esa manera podemos avanzar.

“El llamado a la autoridad es permanente, no abona en nada el negar sistemáticamente una presunta tortura, la autoridad lo primero que debería hacer es investigar y ver qué fue lo que sucedió, pero si a priori estamos negando los hechos pues no ayuda en nada”.